Un nuevo episodio de ciberataques en Francia, Países Bajos y Bélgica vuelve a poner a prueba los sistemas de seguridad de las cadenas de distribución.
En Francia, el ataque es especialmente grave, puesto que los hackers lograron entrar en los sistemas de control remoto de la refrigeración de los supermercados, elevando la temperatura hasta 50 grados centígrados y echando a perder miles de productos congelados y refrigerados.
El ataque, ocurrido durante la noche del 12 de octubre, ha afectado a tiendas de Intermarché, Carrefour, E.Leclerc, Netto y Coopérative U.
El CEO de esta última cadena, Dominique Schelcher, expresó en su perfil de X que semejante ataque a "equipos esenciales para la conservación de productos frescos y el aprovisionamiento alimentario de los franceses es de una extrema gravedad y es inédito". "Es inaceptable", subrayó.
El presidente del grupo Les Mousquetaires, al que pertenece Intermarché, Thierry Cotillard, aseguró que el ataque ha afectado a cerca de 300 de sus establecimientos. "Es una catástrofe para la distribución francesa", denunció en declaraciones a la televisión gala BFMTV.
Varias empresas de supermercados y del sector de congelados, que también se han visto afectadas, se han reunido en un gabinete de crisis para tratar de elevar un diagnóstico y evitar situaciones similares en el futuro.
Hasta la fecha los ciberataques a la distribución solían tener como objetivo capturar datos confidenciales como nombres, correos electrónicos y teléfonos de clientes, de manera similar a lo sucedido recientemente a Carrefour y, en los últimos años, a El Corte Inglés, Consum o Alcampo.
Ayer también se registraron incidencias en Bélgica y Países Bajos, donde los supermercados del grupo Ahold Delhaize —Delhaize en Bélgica y Albert Heijn en Holanda— sufrieron fallos en sus páginas webs y aplicaciones móviles que obligaron a cancelar envíos a domicilio. Se desconoce si ambos episodios están relacionados.