Pensar en plural. Este es el lema con el que ha abierto el 41º congreso de Gran Consumo de Aecoc, celebrado este año en Sevilla ante una audiencia de más de 1.300 directivos y profesionales.
El presidente de la patronal, Ignacio González, lo ha justificado por la "necesidad de trabajar juntos" ante los múltiples desafíos a que se enfrenta el sector. No son pocos: envejecimiento demográfico, inteligencia artificial, cambio climático, incertidumbre geopolítica, escasez de recursos, urbanización, digitalización de la economía y polarización.
"Cualquiera de ellos por separado podría marcar nuestro futuro", ha advertido, por lo que considera más necesaria que nunca "una mirada colaborativa para fortalecer nuestra cadena de valor".
En el plano propositivo, el directivo ha presentado un programa con seis recomendaciones destinadas a mejorar la economía y aliviar la situación de los hogares, agotados después de una inflación acumulada cercana al 30% desde 2019.
La primera medida, ha enfatizado, es "bajar los impuestos para mejorar la vida de los ciudadanos". González argumenta que existe margen para ello, puesto que la recaudación tributaria ha crecido un 6,5% anual en los últimos cinco años. En los últimos cuatro, la escalada es del 10% anual, a causa de no deflactar los tramos del IRPF.
Los impuestos podrían reducirse en varios ámbitos: sobre la renta, IVA y sobre el suministro eléctrico, entre otros. Esto aliviaría a los hogares, estimularía el consumo y la economía, ha defendido.
La segunda medida consiste en invertir en productividad "para mejorar nuestro nivel de vida y el estado de bienestar". Los salarios pueden subir, pero sólo si la productividad avanza pueden sostenerse y avanzar en el tiempo. Para ello se requiere más inversión en innovación y formación de los trabajadores, además de empresas más grandes y competitivas a escala global. España tiene que invertir 65.000 millones de euros al año si quiere cerrar esta brecha, según un reciente informe de Deloitte.

Ignacio González, presidente de Aecoc.
En paralelo a esto, González ha reivindicado una "política migratoria sensata", que evite situaciones como la actual, en la que la tasa de paro de los inmigrantes (14%) es cinco puntos superior a la de los nacidos en España (9%). En este sentido, ha instado a las instituciones a incentivar la contratación de trabajadores cualificados en origen.
En tercer lugar, ha defendido la estabilidad y el consenso políticos, que permitan aprobar presupuestos y llegar a acuerdos en temas clave.
La cuarta medida consiste en atajar la corrupción, que "traiciona la confianza del ciudadano, mancha la imagen del país, frena la inversión y la atracción de talento", ha reseñado el directivo.
En quinto lugar, González ha subrayado la necesidad de subirse al barco de la digitalización, "una oportunidad única para que España cierre la brecha de productividad con los países de su entorno".
En último lugar, González ha dedicado unas palabras a la sobrerregulación, que se ha incrementado por tres desde 2019. "Necesitamos leyes que protejan a los consumidores, ofrezcan seguridad, reglas claras de competencia, estabilidad y previsibilidad, ha resumido. En relación con esto, ha denunciado la regulación retroactiva, que crea inseguridad jurídica, así como la fragmentación, que en España es particularmente grave con solapamiento de normativas a niveles local, autonómico, nacional y europeo.
"Todo esto, en definitiva, retrasa las inversiones y dificulta la innovación", ha señalado.