Lidl vuelve a hacer caja con sus activos inmobiliarios. El discounter alemán ha cerrado la venta de 24 establecimientos en España, Francia e Italia a la gestora de inversiones Patrizia.
En concreto, la cartera está compuesta por ocho establecimientos en España, diez en Italia y seis en Francia, que suman una superficie comercial aproximada de 50.000 metros cuadrados, según ha indicado la gestora este martes en un comunicado.
La venta se ha cerrado bajo la modalidad de sell & leaseback, que consiste en vender y arrendar a continuación los establecimientos bajo un contrato de largo plazo, en este caso indexado al IPC.
La fórmula, practicada por muchas otras cadenas como Carrefour o Walmart, permite aligerar activos, captar fondos para invertir y garantizar la continuidad operativa de los supermercados, aunque no está exenta de riesgos. Los activos sólo pueden venderse una vez, pero los alquileres se pagan ad infinitum.