La industria de refrescos prevé mantener la buena evolución de sus ventas de años anteriores y espera un crecimiento por encima del 3% este verano. De hecho, el verano genera un 30% de las ventas del sector, según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas Refrescantes (Anfabra).
España cuenta con un patrón de consumo diferencial respecto a otros países europeos, muy ligado al estilo de vida mediterráneo, social y activo. El 80% de las ocasiones de consumo se producen en compañía y la hostelería concentra alrededor del 60% de las ventas, casi diez puntos porcentuales por encima de la media europea, ha señalado a Efe la directora general de Anfabra, Beatriz Blasco Marzal.
La categoría de bebidas refrescantes ofrece, según Anfabra, más de 2.000 referencias entre refrescos, gaseosas, bebidas de té, bebidas isotónicas y deportivas o aguas enriquecidas.
Blasco ha detallado que más del 60% de las bebidas refrescantes comercializadas en España son bajas o sin calorías, una tendencia que "continúa creciendo" y que sitúa al país cerca de veinte puntos porcentuales por encima de la media europea. De hecho, las variedades sin azúcar han registrado un crecimiento medio anual del 2,1% desde 2019, según la misma fuente.
TENDENCIA AL ALZA EN LOS HOGARES
La tendencia al alza en la compra de refrescos también se detecta dentro de los datos anuales de consumo en casa. En el último año móvil hasta mayo, los hogares españoles incrementaron un 1,3% el consumo de bebidas refrescantes y de gaseosas en volumen, hasta 1.616,3 millones de litros, en comparación con los doce meses anteriores, según cifras del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Los hogares españoles también elevaron el gasto en refrescos durante ese período un 3,2%, hasta alcanzar 1.947,68 millones de euros.