La crema CC (nombre que viene de “color correcting”) se ha hecho un lugar en el neceser de las mujeres que buscan un acabado natural sin renunciar al cuidado de su piel. Se trata de un producto que está a medio camino entre una hidratante con color y una base de maquillaje. Tiene la particularidad de unificar el tono, disimular rojeces y manchas y en muchos casos, incorpora también protección solar. Sin embargo, no todas funcionan igual para todo tipo de pieles. Elegir la más adecuada dependerá de tres factores concretos: tu tipo de piel, la composición y la textura del producto.
Qué la diferencia de una crema BB o una base
Una crema BB es un tipo de bálsamo “todo en uno” que brinda una cobertura ligera, mientras que las CC tienen la función principal de corregir el tono de piel, neutralizando el aspecto apagado y las irregularidades. Frente a lo que sería una base de maquillaje tradicional, ofrecen una cobertura más ligera y una sensación mucho más natural en el rostro. Un buen ejemplo es la cc crema natural de Mádara, que combina color con hidratación y protección solar mineral.
Piel grasa: ligereza y control del brillo
Si tu piel tiene la tendencia a brillar, las fórmulas ligeras, no comedogénicas y sin aceites pesados serán las mejores. Cuando además añaden filtros minerales como el óxido de zinc aportarán un plus a todo ello. Lo ideal es aplicar poca cantidad y ver cómo va quedando el resultado. Si tras su aplicación te ves muy luminosa, puedes aplicar unos polvos matificantes en la zona T.
Piel seca: la hidratación, lo primero
En el caso de las pieles secas, los mejores componentes son los humectantes y reparadores como el ácido hialurónico, glicerina, ceramidas o aceites vegetales. Aquí conviene evitar las texturas que son muy matificantes porque van a marcar las zonas descamadas. Y si quieres que el resultado final sea más jugoso, aplica la crema CC sobre tu hidratante diaria.
Piel mixta: buscar el equilibrio
Para las pieles mixtas, la clave está en que la textura sea fluida, es decir, que hidrate, pero sin engrasar. Puedes aplicar algo más de producto en las mejillas y menos en la zona de la frente, nariz y mentón. Un formato en barra es mucho más práctico y te permitirá retocar a lo largo del día.
Piel sensible: menos es más
Si tu piel reacciona con facilidad y es muy sensible, hay que priorizar las fórmulas que no tengan perfumes y que incorporen filtros minerales. Antes de incorporarla en tu rutina, prueba en una zona pequeña durante unos días.
Tres claves válidas para cualquier tipo de piel
Sin importar cómo sea tu tipo de piel, ten en cuenta que una crema CC con FPS puede aportar protección adicional, pero no siempre se aplica en cantidad suficiente para sustituir a un protector solar. Cuando necesites una protección solar adecuada, sobre todo si vas a estar mucho tiempo al sol, utiliza un protector solar específico como parte de tu rutina.
Para probar el color, lo mejor es hacerlo en la zona de la mandíbula y verlo con luz natural. Eso te podrá ayudar a determinar si tu subtono es frío, neutro o cálido.
Por último, pero no menos importante, las certificaciones de cosmética natural como COSMOS ayudan a identificar las fórmulas que incluyen ingredientes de origen natural.
Una opción natural para tu rutina diaria
Si buscas una alternativa para tu día a día con certificación de cosmética natural y filtros minerales, la gama CC de Mádara es una opción a tener en cuenta. Su versión City CC combina FPS 15 con ácido hialurónico para hidratar y unificar el tono, y está indicada para piel normal, mixta y seca. La versión en barra, CC Go, incorpora ceramidas y FPS 30 mineral, está disponible en seis tonos y su formato te permite retocarte a lo largo del día.
En conclusión, la mejor crema CC nunca es la más popular, sino la que respeta tu piel y te aporta todo lo necesario para tener un rostro uniforme, luminoso y bien cuidado.