Nueva decisión de calado de Steve Cahillane, consejero delegado de Kraft Heinz desde enero de 2026, que al poco de tomar posesión del cargo paralizó la escisión anunciada por su predecesor.
La multinacional estadounidense ha llegado a un acuerdo con el fondo de inversión One Rock Capital Partners para la venta de su división de Café, valorada en 650 millones de dólares, en la que Kraft Heinz conservará una participación del 30%. Se espera que la operación, sujeta a las autorizaciones pertinentes, pueda cerrarse a mediados de 2027.
El departamento de Café, depositario de marcas como Maxwell House y Gevalia, centradas en Estados Unidos, representa apenas el 3% del negocio y una parte aún menor del margen del conglomerado. La intención de Cahillane es aligerar la estructura organizativa para concentrarse en sus categorías principales, alimentación envasada y salsas.
El CEO tiene intención de invertir 700 millones de dólares en marketing e innovación para ganar peso en alimentación rica en proteínas y bebidas con electrolitos, dos de las vías escogidas para recuperar a los clientes más preocupados por su salud, que en los últimos años han dejado de consumir marcas de la multinacional.
En época reciente, otros gigantes como Unilever, Nestlé, Reckitt o Procter & Gamble han aligerado también su cartera de marcas para concentrarse en menos productos, estrategia que persigue ganar agilidad, eficiencia y foco para adaptarse a los nuevos hábitos de los consumidores y a la competencia de la marca blanca.