Pascual quiere tomar la delantera en el mercado de las bebidas enriquecidas en fibra, una tendencia alimentaria que crece rápidamente y según analistas del sector podría repetir el éxito reciente de la proteína.
Para ello, la compañía ha ampliado su gama Vivesoy con una bebida vegetal de avena y centeno que aporta 3,5 gramos de fibra por vaso de 250 mililitros, un 50% más que otras bebidas de avena del mercado, según la empresa. La fórmula no contiene azúcares añadidos ni aromas y está enriquecida con vitamina D, calcio y vitamina B12.
El lanzamiento responde al creciente interés de los consumidores por este nutriente, que las marcas están incorporando a nuevas categorías de alimentación funcional. Según Innova Market Research, el 71% de los consumidores afirma prestar atención a su ingesta de fibra, un porcentaje similar al de quienes vigilan el consumo de proteínas.
La oportunidad para el fabricnate está relacionada con la distancia entre el consumo actual y las recomendaciones nutricionales. La ingesta media de fibra en España se sitúa en 13 gramos diarios, frente a los 25 gramos recomendados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). La brecha abre margen para productos que faciliten incorporar este nutriente a la dieta cotidiana.
Pascual destaca, además, el origen nacional de las materias primas: la avena procede de Aragón, Navarra, País Vasco y Castilla y León, mientras que el centeno se cultiva en esta última comunidad. "La fibra está ganando relevancia en la alimentación diaria y las bebidas vegetales son una categoría perfecta para facilitar su ingesta", ha señalado Juan Luis González, director general de Lácteos de Pascual.