La distribución española materializa cerca del 96% de sus ventas potenciales de gran consumo gracias a los elevados niveles de disponibilidad de productos en los lineales, según los datos del 'Barómetro OSA', elaborado por Aecoc en colaboración con NIQ. Sin embargo, este análisis identifica la cerveza, la leche y las bebidas refrescantes, como los productos que registraron niveles de disponibilidad inferiores a la media en la primera mitad del año.
Por el contrario, los tratamientos capilares -como champú, acondicionador-, las verduras y hortalizas congeladas y los yogures fueron las categorías con mejor disponibilidad.
En líneas generales, los establecimientos registran una disponibilidad media del 95,7%, lo que supone que apenas el 4,3% de las oportunidades de venta se pierde debido a que el producto que busca el consumidor no está disponible en el momento de hacer su compra.
Por secciones, en junio, los mejores resultados corresponden a droguería y perfumería (98,2%), productos frescos y congelados (97,9%) y alimentación envasada (97%), mientras que las bebidas siguen siendo la categoría con menor disponibilidad, con un 92,8%, aunque mejora en 0,1 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior.
EL EFECTO DE LAS PROMOCIONES
El informe revela el creciente impacto de la actividad promocional sobre la disponibilidad en el lineal. Así, el 31% de las ventas perdidas por rotura de stock estuvo vinculado a promociones, el mismo valor registrado en el periodo equivalente del año anterior, lo que evidencia la importancia de planificar adecuadamente la demanda y el aprovisionamiento durante estas campañas.
El análisis evalúa el tiempo necesario para recuperar la disponibilidad de un producto una vez se produce una rotura de stock. En junio, este plazo se situó en una media de 2,8 días, reflejando una gran capacidad de respuesta por parte de la cadena de suministro.
A diferencia de 2025, ningún país registra actualmente una duración media de los episodios de fuera de stock superior a cuatro días, lo que refleja una evolución positiva y una mayor homogeneidad entre los principales mercados.
España se mantiene como el país más ágil en la reposición de productos en el punto de venta, por delante de Estados Unidos, Francia y Reino Unido, cuyos plazos medios rondan los cuatro días, frente a los 2,8 días registrados en España, según los Barómetros Internacionales de que dispone NIQ.
De esta forma, la falta de disponibilidad de un producto en el lineal tiene un impacto directo sobre las decisiones de compra de los consumidores. Según los datos de Aecoc Shopperview, en tres de cada diez compras el comprador echa en falta algún producto.
Así, cuando esto ocurre, casi la mitad de los compradores (48%) opta por adquirir el mismo producto de otra marca, mientras que un 26% decide posponer la compra hasta su próxima visita al mismo establecimiento. Además, un 16% acaba comprando un producto diferente al que tenía previsto, mientras que un 11% busca el artículo en otro establecimiento.