La hostelería española ha cerrado la temporada de verano con un balance "moderado" y desigual, condicionado por la contención del gasto de los consumidores, las altas temperaturas y las dificultades para encontrar personal. La última encuesta de Hostelería de España refleja que el 55,2% de los establecimientos considera que la campaña evolucionó igual o mejor que en 2025, aunque el 44,8% sufrió un empeoramiento.
El inicio del verano fue especialmente débil en términos reales. La facturación creció apenas un 0,7% en junio, pero, una vez descontado el efecto de la inflación, el volumen de actividad cayó un 4%. La patronal detecta así un enfriamiento del consumo que se explica, entre otros factores, por una menor capacidad adquisitiva y la transformación de los hábitos turísticos, con más consumiciones dentro de los hoteles y en los supermercados, en el caso de los alojamientos turísticos.
El comportamiento mejoró en agosto, que resultó más favorable que julio para el 47% de los hosteleros consultados. Aun así, la evolución de los ingresos fue desigual: un 32,2% de los negocios logró incrementar su facturación, frente a un 47,8% que registró descensos.
La presión también se dejó sentir sobre los márgenes. Aunque el 53,8% de los establecimientos consiguió mantener o mejorar su rentabilidad, el 46,2% asegura que esta se redujo respecto al verano anterior. El principal cambio, según el sector, está en el consumidor: la afluencia se mantuvo relativamente estable para una parte significativa de los negocios, pero más de la mitad detectó una reducción del gasto realizado por sus clientes.
Las olas de calor añadieron otra dificultad a la temporada. El 57,2% de los establecimientos afirma haber sufrido algún impacto, especialmente por la modificación de los horarios de consumo. A ello se suma un problema estructural para el sector: el 58,5% tuvo dificultades para cubrir sus necesidades de contratación durante el verano.
El alojamiento presentó el comportamiento más favorable, con un 71,8% de los negocios que valora la temporada igual o mejor que la de 2025.
De cara al último trimestre, el sector se mantiene prudente. Cerca de seis de cada diez establecimientos confía en mantener o mejorar su actividad, aunque el 41,2% anticipa un cierre de ejercicio menos favorable que el del año pasado.