La fórmula Lidl funciona, no sólo en Alemania y Europa. El negocio internacional del discounter elevó un 8,3% su facturación durante el ejercicio fiscal 2025/2026, cerrado el pasado 28 de febrero, hasta alcanzar los 102.600 millones de euros, según las cifras publicadas por Lidl Stiftung, la sociedad que supervisa las operaciones globales del grupo.
En la misma línea, el beneficio operativo pasó de 4.000 a 4.400 millones de euros, mientras que el beneficio neto creció hasta los 2.700 millones desde los 2.300 previos, a pesar de la escalda inflacionaria y de la reducción del margen bruto.
El negocio internacional representa ya cerca del 70% de las ventas totales de Lidl, que alcanzaron los 140.200 millones de euros en el último ejercicio después de crecer un 6,1%, gracias a la apertura de tiendas y a la mayor frecuencia de sus consumidores.
Europa continúa siendo el área privilegiada de expansión del discounter, que aspira asimismo a hacerse con el negocio internacional de Tesco en Europa del Este. Entre sus mercados más dinámicos se encuentra también España, donde Lidl cerró su ejercicio 2024/2025 con una facturación de 6.952 millones de euros, un 5,8% más.