Juan Manuel Morales, presidente de EuroCommerce además de consejero de Grupo Ifa y Ahorramas, ha aprovechado su intervención en la feria ExpoRetail para reivindica el retail europeo frente a la creciente presión regulatoria.
Durante su exposición este miércoles, el directivo recordó que el comercio representa a más de cinco millones de empresas en Europa —el 80% de ellas pequeñas y medianas— y reclamó a las instituciones que dejen de percibirlo únicamente como un sector dominado por grandes multinacionales.
Uno de los datos más llamativos aportados por Morales se refiere al papel de la distribución en la innovación de gran consumo. Según un estudio elaborado por su asociación en colaboración con McKinsey, el 70% de las innovaciones lanzadas en el retail europeo durante el último año procedieron de las marcas propia. Los fabricantes, añade Morales, han reducido su inversión global en I+D+i. "La marca propia y el canal discount siguen creciendo a nivel mundial a causa de la búsqueda de ahorro de los consumidores", ha subrayado.
El presidente de la patronal europea advirtió, sin embargo, de que el sector afronta un complejo escenario en lo que respecta a la rentabilidad. Los distribuidores deberán destinar alrededor del 5,3% de sus ventas a inversiones en digitalización, sostenibilidad e innovación, una factura estimada en 600.000 millones de euros en Europa, mientras sus márgenes rondan apenas el 2%. A ello se suma un entorno de automatización creciente —el 40% de las tareas del retail podrán automatizarse en los próximos años, según cálculos de la consultora— y una inteligencia artificial que, por ahora, solo tiene un impacto directo en los resultados del 3% de las empresas.

El discount en el mundo.
Morales también alertó sobre la polarización del mercado: "En un lado tenemos a los discounters y en otro a tiendas de gama más alta, como Waitrose en Reino Unido; los que se encuentren en medio lo pasarán mal". En este sentido, recordó que Europa sigue siendo una potencia comercial, con 89 de las 250 mayores empresas de retail del mundo y gigantes como Lidl y Aldi entre los diez primeros operadores globales.
Por último, reclamó a la Comisión Europea una reducción de la carga regulatoria y una mayor vigilancia sobre las plataformas de terceros países —en clara referencia a Shein y Temu—, que compiten bajo normas más laxas, así como avanzar de manera decidida hacia un mercado único europeo. "El retail es un sector estratégico para la economía, la vida de nuestras ciudades y la creación de empleo", defendió.