Después de un 2025 excepcional para el gran consumo, la sombra de la inflación vuelve a contraer el gasto de los hogares. Las ventas en volumen retrocedieron un 0,6% en el año móvil hasta junio de 2026, lastradas por la prudencia de los consumidores y el agotamiento de los más vulnerables, según datos publicados por Worldpanel by Numerator esta semana.
La inflación acumulada, que ha encarecido hasta un 35% los productos de alimentación en los últimos seis años, ha cambiado los hábitos de compra. Los consumidores acuden más veces al supermercado para reducir el desperdicio, aprovecharse de las ofertas entre diferentes cadenas y ajustar el volumen de sus cestas. Una dinámica que se prolongará en 2027, según prevé la consultora.
Eduardo Viera, director de Negocio Estratégico de Worldpanel by Numerator en España, ha identificado cuatro perfiles de consumidores: estables, prudentes, optimistas y vulnerables. Los dos últimos en términos de capacidad de gasto —prudentes y vulnerables— concentran el 59% de la población y explican buena parte de la evolución negativa del mercado.
Los prudentes representan el 33% de los hogares españoles y recurren a medidas de ahorro como comprar más marca blanca, que abarca el 25% de las categorías que adquieren. Los vulnerables, por su parte, suponen el 26% de la población y mantienen una búsqueda transversal del precio más bajo, combinando marcas de distribuidor, segundas marcas y las opciones más económicas de las enseñas líderes. Además, el 70% de este grupo ya se encontraba en esa situación en 2024, lo que apunta a una dificultad persistente para recuperar capacidad de compra.
En el extremo opuesto, los consumidores estables, que representan el 20% de los hogares y concentran el 25% del valor del gran consumo, han aumentado su gasto un 3% en el último año móvil. Este perfil muestra una mayor inclinación hacia las marcas de fabricante, presentes en el 75% de las categorías que compra.
Ante este escenario, Viera ha advertido de que "la inflación percibida se extiende más allá de las categorías que suben de precio". La recomendación de la consultora para fabricantes y distribuidores pasa por diversificar la oferta de marcas para responder a las distintas capacidades de gasto y prestar especial atención a los consumidores sénior.