España ostenta el liderazgo mundial en consumo 'per cápita' de cerveza sin alcohol (14 % del total) y es el segundo consumidor global de vino bajo en alcohol o desalcoholizado, solo por detrás de Alemania, según un estudio de la escuela de negocios internacional EAE Business School que detalla también que las previsiones apuntan a que el mercado de bebidas sin alcohol o bajas en alcohol (No&Lo) crecerá en más de 3.300 millones de euros hasta 2028.
La cerveza 'sin' continúa siendo la principal opción dentro de la categoría No&Lo y concentra ya el 69% del consumo, según este análisis.
El estudio añade, además, que la oferta y el consumo de bebidas sin o bajas en alcohol ha aumentado un 18% en los últimos tres años, consolidando esta categoría como una alternativa cada vez más integrada en los hábitos de consumo.
Asimismo, indica que el fenómeno No&Lo "está estrechamente vinculado a la transformación de los momentos de socialización", con el "auge del tardeo, el 'afterwork' y otras fórmulas de ocio vespertino". En este contexto, casi el 55% de los consumidores de entre 18 y 44 años consume bebidas No&Lo durante estos encuentros.
POR GENERACIONES
La presencia de cerveza 0,0 es especialmente destacada entre la población de mayor edad, ya que alcanza el 77% entre la Generación X y el 88% entre los 'boomers'.
En cambio, entre los consumidores más jóvenes, la categoría presenta una mayor diversidad de formatos y propuestas: la Generación Z muestra una mayor inclinación hacia alternativas como los 'mocktails' (21%) y los licores de frutas sin alcohol (22%), reflejando una búsqueda de experiencias de consumo diferentes a las opciones tradicionales.
En el caso de los espirituosos, la ginebra sin alcohol alcanza un 79% de consumidores satisfechos con su sabor, una valoración que pone de manifiesto la "creciente sofisticación" de estos productos y su capacidad para ofrecer experiencias "cada vez más próximas a sus equivalentes con alcohol".
MOTIVACIONES
La incorporación de estas alternativas a los momentos de ocio no responde únicamente a una cuestión de preferencias porque la salud (mencionada por el 56% de encuestados) y la responsabilidad ante tareas o la conducción (55,6%) son los principales factores que explican el consumo de bebidas sin o bajas en alcohol. A ellos se suman otros motivos como el sabor (22%) y el control del peso (15%).
Además, el estudio apunta hacia un modelo de consumo híbrido en el que las bebidas No&Lo no sustituyen necesariamente por completo a las opciones alcohólicas, sino que se incorporan para determinados momentos.
De hecho, un 43% recurre a estas bebidas cuando tiene que trabajar o conducir, mientras que un 39% las combina con bebidas alcohólicas convencionales para moderar su ingesta durante sus salidas. Por su parte, solo un 17% las consume de forma exclusiva y rechaza completamente el alcohol.
Por género, la penetración de las bebidas No&Lo es mayor entre los hombres, que además destinan un mayor gasto mensual a estas categorías: 51,35 euros de media frente a los 38,06 euros de las mujeres.