La tercera edición del Supplier Day de Lidl, celebrada a primeros de junio, sigue generando conversación entre los proveedores españoles por el contundente mensaje estratégico que el retailer alemán les envió.
El encuentro, celebrado en el Puerto de Barcelona bajo el lema “Crecer juntos vale la pena”, reunió a más de 300 fabricantes en una cita que, más allá del componente relacional, sirvió para escenificar con claridad la ambición de la cadena en el mercado español.
El mensaje de fondo fue rotundo: Lidl quiere acelerar su crecimiento en España y necesita una base de proveedores plenamente alineada con esa hoja de ruta. Entre bastidores, se extendía la convicción de que la segunda posición de Carrefour está cerca de entrar en disputa.
Lidl necesita fabricantes con capacidad de inversión, músculo productivo y garantías de suministro para sostener una expansión que aspira a ganar velocidad en los próximos años
Lidl reafirmó su voluntad de seguir siendo un socio atractivo, estable y con proyección para sus fabricantes, acompañándolos en ámbitos clave como la calidad, la sostenibilidad, la innovación, la eficiencia y la internacionalización –gracias a la fortaleza del Grupo Schwarz al que pertenece-. En paralelo, dejó claro que esa relación exige compromiso mutuo.
En esencia, el mensaje trasladado por la compañía a sus proveedores fue inequívoco: Lidl va a seguir invirtiendo con intensidad en España, crecerá con fuerza tanto en superficie comercial —solo en 2026 prevé poner en marcha unas 50 tiendas entre nuevas aperturas y modernizaciones— como en volumen de ventas, y necesita asegurarse una base de suministro sólida, comprometida y preparada para acompañar ese desarrollo.
Esta hoja de ruta abre oportunidades de crecimiento para sus proveedores, pero también eleva el nivel de exigencia: Lidl necesita fabricantes con capacidad de inversión, músculo productivo y garantías de suministro para sostener una expansión que aspira a ganar velocidad en los próximos años.
Este punto es especialmente relevante. En un contexto de elevada competencia y de creciente presión sobre las cadenas de suministro, garantizarse proveedores comprometidos con inversiones productivas y con capacidad para responder al crecimiento futuro se ha convertido en una prioridad estratégica.
“Queremos que vean en Lidl un socio integral que les exige, acompaña y aporta estabilidad y oportunidades de crecimiento para llegar más lejos”, les dijo Carlos González-Vilardell, director general de Compras y Comercial de Lidl España.
En el sector se interpreta que la compañía está trabajando en la configuración de su futura estructura de proveedores con una intención clara: ganar centralidad en las prioridades estratégicas de los fabricantes. Es decir, que un número creciente de proveedores empiece a mirar más a Lidl como socio prioritario frente a otros grandes operadores del mercado, como, por ejemplo, Carrefour.
Un destacado directivo del sector señala a FRS que el discurso actual de Lidl empieza a recordar, en ciertos aspectos, al de Mercadona: relaciones más estrechas con proveedores estratégicos, mayor alineación operativa y una visión de largo plazo basada en compromisos mutuos de crecimiento.
Proveedores con fuerte dependencia comercial de Carrefour están impulsando con Lidl promociones In & Out muy agresivas. Este año da la sensación de que Lidl está creciendo más a costa de los proveedores de Carrefour que a través de sus propias marcas”
Tensiones promocionales con Carrefour
En este contexto de batalla comercial por el segundo puesto del ranking de retailers, con Lidl presionando en todos los frentes y exigiendo compromiso a sus proveedores, algunos fabricantes comentan en privado su sorpresa ante movimientos que consideran especialmente delicados en el mercado. En concreto, apuntan a proveedores con fuerte dependencia comercial de Carrefour —con visibilidad promocional en sus folletos— que, al mismo tiempo, están impulsando operaciones tácticas con Lidl mediante dinámicas de In & Out muy agresivas.
Según comentan a FRS directivos del sector, estas promociones In & Out de Lidl están tensionando determinadas categorías, presionando los precios y erosionando la cuota de mercado de Carrefour. “Hay proveedores muy apalancados en Carrefour que, en la práctica, le están haciendo la cama, y lo más sorprendente es que Carrefour no parece reaccionar”, apuntan. Estas mismas fuentes subrayan el cortoplacismo de estas marcas: "Este año da la sensación de que Lidl está creciendo más a costa de los proveedores de Carrefour que a través de sus propias marcas".
Un fabricante de marca consultado por FRS considera que Lidl no apuesta por relaciones de verdadero partnership con sus proveedores y que su modelo sigue estando lejos del desarrollado por Mercadona: "Mientras uno habla de porcentajes y precio bajo, el otro trabaja en calidad y compromiso en el tiempo". En su opinión, "Lidl se apoyará en los proveedores para acelerar su crecimiento y luego los dejará de lado, como ya hizo en el pasado”. “Pienso que la coherencia tiene recompensa a largo plazo y dejarse seducir hoy por cantos de sirena, cuando ya existe la experiencia de hace años, es un síntoma claro del cortoplacismo del sector. Hacer promos In & Out es una táctica legítima, pero premiar al último que llega, igualando o mejorando condiciones comerciales, me recuerda al modelo telefónico, en el que el mejor descuento es para el cliente nuevo”, considera este destacado directivo.
En este contexto, el movimiento de Lidl no solo refuerza su posición como uno de los actores más dinámicos del mercado, sino que también acelera una reconfiguración silenciosa de las relaciones entre fabricantes y distribución en España. La batalla por la fidelidad del proveedor —y, en última instancia, por el volumen y la garantía de suministro— se convierte así en un factor clave en la pugna por el segundo puesto del ranking, con un mercado cada vez más polarizado entre estrategias de corto plazo y alianzas de largo recorrido.