Hay noticias que se leen mejor juntas.
Ayer jueves Numerator y Promarca, la patronal de grandes fabricantes, publicaron un estudio que situaba la innovación de gran consumo en su punto más bajo desde 2010. Al mismo tiempo, la revista Fortune ha reconocido a Mercadona entre las 150 empresas europeas más innovadoras y la quinta entre las cadenas de distribución alimentaria, sólo superada por Ocado (Reino Unido), Sainsbury's (Reino Unido), Grupo Mulliez —la dueña de Auchan— (Francia) y Tesco (Reino Unido).
El ranking, elaborado junto a Statista a partir de encuestas a más de 90.000 profesionales, reconoce tanto la innovación de procesos, que en Mercadona se ha acelerado desde 2025 gracias a su plan de excelencia digital, como la innovación de producto, que en la enseña valenciana se canaliza a través de sus 20 centros de coinnovación en España y Portugal.
Entre los fabricantes de gran consumo, Fortune sólo sitúa a ocho empresas por delante de Mercadona, que ocupa la posición 148: Unilever (21), Nestlé (30), Henkel (33), Danone (58), Red Bull (70), Ferrero (89), Lindt & Sprüngli (106) y Barilla (142).
Los grandes fabricantes argumentan que la innovación de gran consumo sería mayor si los distribuidores no actuaran, a la vez, como socios y competidores de los fabricantes, puesto que de esta manera discriminan en favor de su propia marca blanca —por ejemplo, otorgándole más espacio en sus estanterías—. En la otra cara de la moneda, las cadenas de supermercados argumentan que sus marcas propias se han convertido en una fuente de innovación en sí misma, más allá del precio.
Fortune, por cierto, sólo ha reconocido a doce empresas españolas entre las 300 más innovadoras a nivel europeo, ninguna de las cuales pertenece al sector de gran consumo y sólo una al retail, Inditex, que ocupa la posición número 105.