Detrás del ciberataque a supermercados europeos del pasado fin de semana se encuentran, con "una probabilidad del 95%", grupos de hackers respaldados por Rusia, señalan diferentes expertos en ciberseguridad.
El sector de la alimentación está en primera línea de una guerra híbrida que amenaza con desabastecer a amplias capas de población europeo, pero de la que hasta la fecha se ha librado España gracias a la descentralización de sus sistemas de control remoto de refrigeración.
La ofensiva, que afectó durante la noche del domingo al lunes a establecimientos de al menos doce países europeos, consistió en manipular de forma remota los sistemas de descongelación de los muebles frigoríficos y congeladores. El ataque comprometió así la conservación de los alimentos y puso de manifiesto la vulnerabilidad de unas instalaciones esenciales para el funcionamiento de la distribución alimentaria.
Aunque todavía se desconoce la identidad de los autores, los indicios apuntan a Rusia. Xavier Bellekens, consejero delegado de la firma escocesa de ciberseguridad Lupovis, estima que existe un 95% de probabilidades de que detrás de la operación se encuentre un grupo respaldado por el Kremlin. Su compañía había detectado anteriormente coincidencias en la infraestructura y las direcciones IP utilizadas en acciones de sabotaje vinculadas al Gobierno ruso.
La ausencia de malware dificulta, sin embargo, la identificación de los responsables. El método empleado comparte características con otras campañas atribuidas a Rusia y con el ciberataque anterior de Francia, pero los expertos advierten de que solo una investigación oficial de inteligencia podría confirmar su autoría.
Bruselas activa los mecanismos de crisis
Ante estas circunstancias, la Comisión Europea ha elevado el nivel de alerta. Este martes celebró dos reuniones de crisis para intercambiar información y analizar posibles respuestas, con la participación de departamentos comunitarios, la Agencia de la UE para la Ciberseguridad (ENISA) y Europol. También se reunió la red europea de expertos nacionales encargada de coordinar la respuesta ante emergencias cibernéticas.
"No se trata de incidentes aislados", advierte un portavoz comunitario en declaraciones recogidas por Retail Detail. Bruselas insiste en la necesidad de reforzar la resiliencia de las infraestructuras y preparar al sector para una amenaza que trasciende los daños informáticos y puede afectar directamente al suministro de bienes esenciales.
Los ataques afectaron a supermercados de Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos, Suecia, Estonia, Irlanda, Finlandia, Dinamarca, Alemania, Italia, Rumanía y Portugal.
España, menos expuesta
En España, la descentralización en la gestión de los sistemas frigoríficos podría haber limitado el impacto de este tipo de ataques. Fuentes del sector consultadas por Efeagro señalan que es poco habitual que las cadenas externalicen el control remoto de sus equipos mediante sistemas externos centralizados. La gestión más descentralizada o atomizada de estas instalaciones reduce la posibilidad de que una intrusión comprometa de forma simultánea numerosos establecimientos, como ha sucedido en el resto de Europa.
Mantener la cadena de frío es una prioridad para la distribución, tanto por la seguridad alimentaria y la conservación de la calidad de los productos como para evitar el desperdicio. No obstante, el mayor aislamiento de los sistemas no elimina todos los riesgos. Carlos Cruz, director comercial de Checkpoint Systems en España, ha advertido de la necesidad de proteger los puntos vulnerables de las instalaciones de frío conectadas al exterior.
En la misma línea, Juan Ignacio Ramallo, responsable de la firma de ciberseguridad Stoïk en la península ibérica, indica que el punto de entrada del ataque fue un equipo convencional, accesible desde internet y sin actualizar. Ramallo ha recomendado revisar cuanto antes los controladores de este tipo que puedan estar conectados a la red en los comercios españoles.
La advertencia cobra especial relevancia después de que se identificaran unos 3.000 dispositivos expuestos a internet en Francia, aproximadamente la mitad de los detectados en todo el mundo. En nuestro país, cadenas como Alcampo, Consum o El Corte Inglés han sufrido ciberataques en los últimos años, pero sin impacto en los sistemas de refrigeración o en la capacidad de suministro.