"Hemos tenido un sólido inicio de año", ha reivindicado Henrique Braun, CEO de The Coca-Cola Company. La multinacional con sede en Atlanta ha cerrado el primer trimestre con una facturación de 12.500 millones de dólares, el 12% más respecto al mismo periodo del año pasado, impulsada por la venta de concentrados a sus embotelladoras.
En términos orgánicos, las ventas crecen un 10%, con una aportación del volumen del 8% y del 2% en precio.
El beneficio se ha incrementado un 18% hasta los 3.900 millones de dólares, al tiempo que el margen operativo avanza más de dos puntos respecto al año anterior hasta el 35,0%.
Parte del impulso en las ventas procede de la positiva evolución de Coca-Cola Zero y de las bebidas sin alcohol ready-to-drink, que ganan cuota de mercado en sus principales mercado, al tiempo que la marca homónima avanza en mercados como China e India.
En lo que respecta al conjunto del ejercicio 2026, la multinacional ha reiterado su previsión de crecer entre el 4% y el 5%.