Diageo, la dueña de Johnnie Walker y Smirnoff, prepara una profunda renovación de su consejo de administración para reforzar el gobierno corporativo en pleno proceso de reestructuración. El presidente de la compañía, John Manzoni, busca incorporar perfiles con una sólida trayectoria en el sector de las bebidas para acompañar y servir de contrapeso al plan de transformación emprendido, Dave Lewis, su director general.
El fabricante de Johnnie Walker, Guinness o Tanqueray atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia a causa de la caída en el consumo de alcohol. Desde su llegada al cargo en enero, Lewis, hasta 2020 director general de Tesco, ha acometido una amplia reorganización de la cúpula directiva y emprendido una ambiciosa reducción de costes, y prepara un plan estratégico que presentará el próximo 6 de agosto junto a los resultados anuales.
La intención de Manzoni es reforzar un consejo en el que solo una consejera independiente, la exdirectiva de Rémy Cointreau Valérie Chapoulaud-Floquet, cuenta con experiencia relevante en el negocio de los destilados. Según Financial Times, el presidente quiere incorporar "pesos pesados" del sector capaces de aportar criterio comercial y de cuestionar, si fuera necesario, las decisiones del nuevo consejero delegado.
Lewis ha dado un giro desde su acceso al cargo a la política reciente de premiumización de Diageo. El directivo estudia rebajar el precio de algunas marcas, como el tequila Casamigos, para recuperar consumidores e impulsar categorías de mayor crecimiento, como las bebidas listas para consumir, con el objetivo de atraer a un público más joven sin erosionar el valor de sus marcas.