La 18.ª edición de Fruit Attraction, celebrada en 2026, ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de esta cita para el sector hortofrutícola. La feria ha ocupado una superficie de 162.000 m², con 2.400 expositores y más de 120.000 visitantes de más de 150 países, según las cifras facilitadas por la organización.
La producción española se ha distribuido en los pabellones 3, 5, 7 y 8, agrupada por zonas de producción. El pabellón 5 ha acogido también Innova Tech, el espacio dedicado a la innovación. Por su parte, los pabellones 4, 6, 8 y 10 han reunido a los distintos países europeos, mientras que el pabellón 6 ha albergado el área Fresh Food Logistic.
Los dos pabellones de mayor tamaño han concentrado la representación internacional de otros continentes: América, en el pabellón 12, y África y Asia, en el 14.
En conjunto, Fruit Attraction 2026 ha vuelto a consolidarse como un punto de encuentro clave para los operadores de toda la cadena de valor de las frutas y hortalizas.
Principales razones de este éxito
1.- Madrid terreno neutral. Antes de la puesta en marcha de Fruit Attraction, existieron en España diferentes iniciativas en Valencia, Murcia, Almería, Huelva, Extremadura o Cataluña, para organizar ferias de estas características. Y durante muchos años se producían los típicos roces y celos entre responsables de las diferentes comunidades autónomas españolas. Curiosamente, Madrid no tiene ningún peso en la producción de frutas y hortalizas, y los responsables políticos de las diferentes comunidades autónomas serán visitantes de la capital y, por lo tanto, primos inter pares.
2.- Alianza Fepex&Ifema. La profesionalidad de Fepex y su conocimiento del sector de las frutas y hortalizas permitieron orientar desde el primer momento a la entidad ferial madrileña, Ifema. De esta forma, la feria empezó a resultar atractiva muy pronto, tanto para los productores como para los sectores colaterales y, sobre todo, para los compradores, desde los distintos eslabones de la cadena hasta el tramo final, representado inicialmente por los minoristas de toda Europa y al que ahora empiezan a sumarse también minoristas de ultramar.
3.- La fecha. Todas las actividades tienen sus biorritmos, y las frutas, también. Principios de octubre representa el inicio de campaña de la mayoría de las frutas y hortalizas, aún no se está en plena campaña y siempre estas fechas eran momento de encuentro entre la producción, la comercialización y las cadenas minoristas para preparar las campañas.
4.- Madrid y sus comunicaciones. La cantidad de vuelos directos internacionales a todas las capitales europeas, además de todas las americanas del aeropuerto madrileño, con línea de Metro directa con la feria, es una gran ventaja. Y a nivel español, la actual red de AVEs, con excepción de Almería, conecta el resto de las zonas de producción muy fácilmente hasta la feria. Aquí aparece un punto negativo: la feria ha protagonizado una demanda tal de habitaciones que el sector de la hostelería esta claramente abusando del sector de frutas y hortalizas, y eso no es bueno.
5.- España es líder de la exportación de frutas y hortalizas. Esta realidad traía como efecto colateral que bien los importadores europeos y prácticamente todas las cadenas minoristas europeas consideraban estratégico visitar a sus principales proveedores a principio de campaña. Pero, si querían realizar una visita 360º, se veían obligados a realizar el periplo Valencia, Murcia, Almería, Málaga y Huelva como mínimo. Y aunque se siguen realizando visitas de diferentes características a las zonas de producción, Fruit Attraction permite recorrer en tres días toda la geografía productiva española.
6.- España importa 6 millones de toneladas de frutas y hortalizas. Y una gran parte son de Sudamérica y de diferentes países africanos, ejerciendo en algunos productos como aguacates, mangos o cítricos un papel relevante como puerta de entrada, no solo al mercado doméstico español, sino también a Europa.
7.- Punto de encuentro global producción y distribución. La presencia de toda la distribución europea facilita todo tipo de encuentros por parte de los productores americanos, africanos o asiáticos con sus compradores. Las agendas de los tres días son frenéticas para exprimir al máximo los contactos.
8.- El clima de España. Aunque siempre puede haber sorpresas, no se suelen dar tanto en el tráfico aéreo como en el terrestre, lo que da tranquilidad.
9.- La gastronomía española. La variación y la oferta de Madrid en este tema es muy atractiva, y los asistentes a la feria dan buena cuenta de ella, como se aprecia claramente a lo largo de toda esa semana.
Al final, productores, comercializadores y minoristas siguen ganando, al encontrarse en un punto donde se encuentra hoy toda la producción europea y gran parte de la de ultramar. Procurar no morir de éxito debería ser la estrategia.