Vladímir Putin eleva la presión sobre la Unión Europea con un nuevo golpe a las empresas de gran consumo.
El Gobierno ruso ha arrebatado los activos de Nestlé, Auchan —dueña de Alcampo— y Lehman Pro —de Leroy Merlin— a través de un decreto publicado este jueves, según el cual las tres filiales pasarán bajo control temporal de L.E.V. Management, sociedad de capital ruso vinculada al general Andréi Kraiushkin, según fuentes de Novaya Gazeta Europa.
En principio la transferencia de propiedad es temporal y ha sido confeccionada como medida de presión ante las nuevas medidas de embargo anunciadas por la Unión Europea, que apoya a Ucrania con armas y financiación desde el inicio de la guerra, pero el decreto no especifica límites de tiempo.
Las tres compañías han pedido explicaciones al Gobierno ruso. En el caso de Nestlé, la multinacional ha asegurado en comunicado estar "evaluando la situación y sus opciones", con el compromiso de tomar las medidas necesarias para proteger sus derechos y "garantizar la continuidad de sus operaciones comerciales en beneficio de todas las partes interesadas, en particular de sus empleados".
Por su parte, Auchan Retail Rusia, que también ha presentado una solicitud de aclaración al Gobierno, está pendiente de respuesta antes de dar una respuesta más amplia a los acontecimientos. En el inicio de la guerra otras compañías europeas como Heineken ya se vieron obligadas a abandonar sus operaciones en el país euroasiático.