El Congreso Sur 2026 de la Federación Española de Empresas de Distribución a Hostelería y Restauración (Fedis Horeca), celebrado en el marco de Auténtica Sevilla, ha situado la eficiencia operativa, la movilidad, los datos y la colaboración en el centro de la transformación de la distribución a hostelería. Y es que, la competitividad futura del canal dependerá de su capacidad para transformar conjuntamente procesos, decisiones y servicios.
El encuentro evitó presentar la transformación como una promesa tecnológica. La abordó desde el terreno: cómo reducir ineficiencias en el almacén, cómo planificar mejor una ruta, cómo responder a restricciones municipales distintas, cómo integrar información comercial y logística o cómo convertir los datos en decisiones útiles. "El distribuidor ya no puede ser visto como el último eslabón de la cadena, sino como una plataforma de servicio que conecta producto, territorio, información y cliente", subraya la Federación.
TRANSFORMAR ES REDISEÑAR LA OPERACIÓN
La primera de las conversaciones del Congreso reunió experiencias vinculadas con la energía, la gestión de almacenes, la integración de procesos, la movilidad, la planificación de rutas y la relación comercial digital. Bajo perspectivas diferentes apareció un mismo criterio: digitalizar una tarea no garantiza haberla mejorado. La tecnología aporta valor cuando simplifica la operación, elimina tiempos improductivos y permite que las personas concentren su esfuerzo donde resulta más útil.
Para la distribución Horeca, esta distinción es decisiva. Muchas compañías trabajan con miles de referencias, pedidos de elevada frecuencia, ventanas de entrega estrechas y clientes muy heterogéneos. Una solución aislada puede añadir complejidad si no se integra con compras, inventario, venta y transporte. El reto no consiste en acumular herramientas, sino en construir una arquitectura operativa coherente, con información compartida y objetivos medibles.
La intervención de Javier Calderón, director del Departamento de Empresas y Organizaciones de CEOE, añadió otra dimensión: la transformación necesita representación y diálogo empresarial. Las decisiones regulatorias que afectan al reparto, al empleo o a la actividad comercial deben incorporar el conocimiento de quienes operan cada día en el territorio.
ÚLTIMA MILLA, MÁS DE UNA SOLUCIÓN
La distribución urbana de mercancías para Horeca fue uno de los asuntos centrales. Fedis Horeca presentó los avances de DUM H 2026 y el piloto Horeca Hub BCN, concebido para ensayar nuevas formas de coordinación en la ciudad. La sesión posterior mostró por qué cualquier respuesta debe partir de la realidad local: no es lo mismo servir un centro histórico con accesos restringidos que una zona periférica, un núcleo turístico en temporada alta o un establecimiento rural separado por largas distancias.
En este sentido, horarios de carga y descarga, restricciones de acceso, densidad de los pedidos, autonomía de los vehículos y capacidad de carga forman parte de una misma ecuación. Regular uno de estos elementos sin considerar los demás puede trasladar el coste a otro punto de la cadena e incluso multiplicar los desplazamientos. De ahí que la colaboración con las administraciones locales sea tan importante como la innovación en flotas, software o infraestructuras.
El futuro exigirá modelos flexibles y evaluables. Los proyectos piloto pueden aportar evidencia antes de generalizar una medida, pero también necesitan indicadores compartidos: kilómetros evitados, nivel de servicio, ocupación de los vehículos, emisiones, tiempos de espera y viabilidad económica.
DATOS Y PERSONAS
El análisis de las tendencias de consumo presentado por David Domínguez, Country Head Foodservice Spain de Circana, recordó que la eficiencia interna solo tiene sentido si ayuda a responder mejor al mercado. Con ocasiones de consumo más fragmentadas y clientes sensibles al valor recibido, la información debe permitir anticipar demanda, ajustar surtidos y acompañar al hostelero con propuestas más precisas.
La mesa dedicada a la DUM H y las personas puso el foco en quienes preparan pedidos, conducen, entregan, venden y resuelven incidencias. La transformación solo será sostenible si mejora su trabajo, facilita la formación y hace más atractivo un sector que compite por perfiles cualificados. Automatizar procesos repetitivos y ofrecer mejores herramientas debe liberar capacidad humana para asesorar, decidir y cuidar la relación con el cliente.
COOPERAR PARA COMPETIR MEJOR
El Congreso Sur reunió a distribuidores, proveedores de soluciones, fabricantes, operadores y organizaciones empresariales y puso de relieve cómo compartir previsiones, normalizar información o coordinar horarios puede generar más valor que desplazar costes entre empresas.
La tercera edición del Premio Fedis Horeca reforzó esta idea al reconocer iniciativas capaces de trasladar la innovación a resultados concretos.
En la clausura, Javier Echenique, director general de DDI, devolvió el debate a su dimensión empresarial: la distribución Horeca seguirá siendo esencial porque conoce el territorio y mantiene una relación cotidiana con miles de establecimientos. Su siguiente paso es convertir ese conocimiento en nuevos servicios: asesoramiento de surtido, gestión de información, optimización logística y acompañamiento operativo.