Vidrala ha cerrado el primer semestre de 2026 con una facturación de 754 millones de euros, un avance de apenas el 0,5% respecto al mismo periodo del año anterior. El fabricante de envases de vidrio para la industria alimentaria, que sigue creciendo en Sudamérica, se anotó un beneficio neto de 117,4 millones de euros, un 8,9% más.
El ebitda se sitúa en 225,5 millones, un 4,4% más, elevando el margen sobre ventas al 29,9% al aumentar 110 puntos básicos frente al ejercicio previo.
"Ante un contexto lleno de adversidades, durante la primera mitad de 2026 crecemos en beneficios y reforzamos nuestros márgenes. Este resultado es consecuencia directa de las decisiones estratégicas adoptadas y de las medidas de gestión en marcha, y confirma la solidez de nuestro modelo de negocio", ha subrayado el director general de Vidrala, Raúl Gómez.
Con una deuda financiera neta de 252,3 millones de euros, equivalente a apenas 0,6 veces el ebitda, Vidrala ha confirmado sus previsiones para 2026, que pasan por superar los 450 millones de ebitda, aumentar el beneficio por acción más de un 5% y generar unos 200 millones de euros de caja. Además, la compañía ha reforzado la remuneración al accionista con una ampliación de su programa de recompra de acciones y un incremento del 15% del dividendo anual.