Los grandes formatos siguen buscando la manera de reinventarse como centros de experiencias y descubrimiento de nuevos productos. Esa es una de las líneas de actuación de Alcampo, que está desarrollando conceptos como los bistró, espacios mercaurante donde los clientes pueden probar productos, comer y conocer nuevas propuestas. "Los bistró permiten que nuestros clientes se relacionen de una manera distinta con la alimentación", señala Dámaso Fernández, director del hipermercado Alcampo en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), durante una mesa redonda celebrada en el marco de Auténtica Premium Food Fest.
Fernández ha vinculado esta estrategia con la apuesta de la compañía por el producto local. Alcampo compró en 2025 a cerca de 4.400 proveedores españoles, según los datos aportados durante el encuentro. Para el directivo, apoyar a las pequeñas empresas va más allá de una cuestión comercial y contribuye a la actividad económica de los territorios donde está presente la cadena.
El bistró de Marbella es uno de los ejemplos de este modelo en Andalucía, al que se suman catas, show cooking y master class en los hipermercados, que permiten incrementar la visibilidad del producto local. La compañía busca así combinar el descubrimiento de productos y la proximidad, con iniciativas que además le ayudan a revitalizar los hipermercados, muy perjudicados por los nuevos hábitos de consumo.
La tecnología también tiene un papel cada vez mayor en las tiendas. Alcampo utiliza Smart Way, una herramienta basada en inteligencia artificial que permite anticipar excedentes de productos con baja rotación. Según datos de la cadena, el sistema permitió evitar el desperdicio de ocho millones de alimentos el pasado año y ya está implantado en todos los establecimientos.
La cadena también ha desarrollado iniciativas como Happy Box, nacida en las fruterías para dar salida a frutas y verduras que no cumplen determinados requisitos estéticos pero son aptas para el consumo. En 2025, esta vía permitió evitar el desperdicio de 200.000 cestas, a las que cab sumar las colaboraciones con plataformas como Too Good To Go.
Por su parte, María Sánchez, directora de Alimentación de Anged, la patronal de la gran distribución, ha defendido la vigencia de la tienda física frente al canal online, al que considera complementario.
"El consumidor elige en función de los momentos de consumo", ha señalado Sánchez, que ha puesto como ejemplos las compras asociadas a las vacaciones, a la compra de ingredientes para elaborar una cena con amigos o a la compra de comida preparada, para evitar cocinar.
En este escenario, la directiva considera que los canales físico y digital son cada vez más complementarios. La tienda aporta asistencia, consejo y la posibilidad de comprobar in situ el producto fresco, mientras que el online facilita la selección previa, el acceso a promociones y la consulta de disponibilidad. Al mismo tiempo, los establecimientos físicos se han convertido en puntos de preparación y entrega de pedidos y ofrecen servicios adicionales como lockers o espacios de restauración.