Mercadona es la marca más fuerte del comercio minorista mundial. Así lo apunta el último informe de Brand Finance, que otorga a la cadena de Juan Roig una puntuación de 93,1 sobre 100 en fortaleza de marca (BSI, por sus siglas en inglés). Este índice no mide el valor absoluto de la marca, aspecto en el que sigue dominando Amazon, sino cuál es la compañia más eficaz frente a sus competidores en aspectos como la fidelidad o la percepción del consumidor en su mercado de preferencia.
Por detrás de Mercadona, que cuyo BSI escala dos posiciones respecto al año pasado, se encuentran la alemana Edeka y la australiana Bunnings.
En lo que concierne al valor económico de marca, Mercadona ocupa la posición 34º, por delante de Conad, Kaufland, Kroger, Whole Foods o Marks & Spencer, pero por detrás de Edeka (30º), Rewe (25º), E.Leclerc (23º) o Carrefour (21º).
Las nueve principales compañías en valor de marca permanecen invariables respecto al informe del pasado año, con las estadounidenses Amazon —369.900 millones de dólares, un 4% más que hace un año—, Walmart —141.000 millones, un 3% más—, Home Depot y Costco ocupando las cuatro primeras posiciones.
El informe destaca el extraordinario crecimiento de los discounters frente al resto de formatos. Entre 2023 y 2026, el valor conjunto de las principales cadenas de descuento y de valor ha crecido cerca de tres veces más rápido que el de los distribuidores tradicionales, circunstancia que la consultora atribuye al agotamiento de los consumidores después de varios años de inflación.
Aldi Süd, la rama del discounter que ocupa mercados como Reino Unido y Estados Unidos, ha elevado un 15% su valor de marca hasta los 19.400 millones de dólares en este periodo, lo que le ha permitido adelantar a Lidl como la novena marca más valiosa del mundo y la primera de Alemania. El valor de la compañía amarilla, por su parte, se sitúa en 18.600 millones de euros.
A pesar de estos datos, el informe sugiere que todavía existen espacios para prosperar allá del surtido corto. En Reino Unido, Tesco o Sainsbury's, los líderes tradicionales, incrementan su valor un 12% y un 20% respectivamente, mientras que Marks & Spencer, enfocada en el segmento alto del mercado, lo hace un 43% hasta los 6.300 millones de dólares.