KFC acelera su expansión en la península ibérica. La cadena especializada en pollo frito, que cuenta a AmRest como su principal franquiciado en España, ha inaugurado su restaurante número 300 en nuestro país, un hito que coincide con el 50 aniversario de la marca en el mercado español y que consolida a la marca como uno de los operadores con mayor crecimiento dentro de la restauración organizada de nuestro país.
La apertura, ubicada en Murcia, eleva a 382 el número de establecimientos de la compañía en España y Portugal y refuerza una estrategia de expansión que le ha permitido duplicar su volumen de negocio en apenas cuatro años. En 2025, KFC alcanzó una facturación de 500 millones de euros en el mercado ibérico, consolidándose como la tercera marca por cuota de mercado dentro del segmento de comida rápida (QSR) y como principal operador en pollo frito.
El crecimiento se ha construido sobre una extraordinaria expansión de tiendas iniciada en 2019 y orientada tanto a reforzar su presencia en grandes áreas metropolitanas como a desembarcar en ciudades medianas. Actualmente, KFC cuenta con restaurantes en todas las comunidades autónomas y emplea a más de 7.000 personas en la la península.
Objetivo, 500 restaurantes en España y Portugal
Lejos de conformarse con consolidar su posición, KFC aspira a alcanzar los 500 restaurantes en Iberia en un plazo de tres años, lo que supondría incorporar cerca de 200 nuevos establecimientos a la red actual. De cumplirse esta hoja de ruta, KFC protagonizaría uno de los planes de expansión más ambiciosos del sector de la restauración organizada en España y Portugal.
España se ha convertido además en uno de los mercados prioritarios para el desarrollo de la marca en Europa occidental. La cadena mantiene una presencia especialmente relevante en Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana, territorios que concentran buena parte de su red y donde la competencia entre operadores de comida rápida se ha intensificado en los últimos años.
Más allá de la apertura de restaurantes, la compañía ha reforzado su posicionamiento entre los consumidores jóvenes a través de una intensa actividad digital. Según datos de Epsilon Technologies, KFC fue en 2025 la marca con mayor interacción en redes sociales en España por quinto año consecutivo, lo que le ha permitido incrementar su notoriedad de marca y su capacidad para captar clientes.