El gran consumo se estira en los meses centrales del verano. La cesta de la compra creció un 3% en valor en julio y agosto, impulsada por un incremento del 2,6% de la demanda, mientras que el precio medio apenas avanzó un 0,4%. El ritmo de crecimiento en volumen superó además al registrado en el conjunto del año móvil, del 2,2%, según los datos de Circana.
La consultora ha destacado que el verano ha estado marcado por una mayor actividad social, la intensificación de las olas de calor y el Mundial de fútbol, que han modificado de manera decisiva el consumo. Entre el 15 de junio y el 19 de julio, coincidiendo con el evento deportivo, categorías vinculadas al picoteo y a las reuniones experimentaron fuertes incrementos. La demanda de palomitas creció un 41,9%, la de patatas snacks un 36,4%, la de cortezas un 22,7% y la de surtidos de frutos secos un 19,9%.
La tendencia se extendió también a productos asociados a comidas rápidas y fáciles de compartir. El sushi aumentó un 22,1% en demanda, las pizzas congeladas un 15,2% y los bocadillos y sándwiches un 14,8%. Durante la semana de la final del Mundial, además, el consumo de palomitas se disparó un 55,3%, el de sushi un 28,8% y el de pizza congelada un 26,8%.
La influencia del calor
Las altas temperaturas fueron el otro gran factor que condicionó el comportamiento del consumidor. En julio y agosto, la demanda de bebidas de té aumentó un 19,4%, mientras que las isotónicas y energéticas crecieron un 9,9%. También avanzaron el agua (8,2%), las bebidas funcionales refrigeradas (7,6%) y los shandy (7,2%).
El calor también reforzó el carácter estacional de algunas categorías. La sandía concentra el 50,7% de su demanda anual en verano, mientras que el melocotón concentra el 44,4% y el melón el 41,1%. En alimentación, el gazpacho reúne el 35,5% de su demanda anual en estos meses, los helados el 34,5% y el salmorejo el 31%.
La cesta también refleja una búsqueda creciente de conveniencia durante las vacaciones. Los platos cocinados refrigerados elevaron su demanda un 35,5%, el sushi un 21,9%, los platos semicocinados refrigerados un 10,1% y las ensaladas refrigeradas un 5,9%.
"El verano de 2026 ha sido un claro ejemplo de cómo los acontecimientos sociales, deportivos y climáticos influyen directamente en los hábitos de compra", señala Sandra Latorre, Senior Manager Client Sales & Insights de Circana España. La cesta, añade, permite entender "no solo qué compran los consumidores, sino también cómo viven".