Damm ha cerrado 2025 con una facturación de 2.010 millones de euros, el 0,7% menos que el pasado año, en lo que constituye el segundo ejercicio consecutivo en negativo de la cervecera con sede en Barcelona.
La dueña de Voll-Damm y Estrella ha justificado la evolución del negocio en la caída del consumo per cápita de cerveza, que según estimaciones de Cerveceros de España es superior al 4%.
A pesar de ello, el ebitda se mantiene casi estable en 320 millones de euros, apenas un millón menos que hace un año, si bien el beneficio neto cae un 11,4% hasta los 155 millones.
La internacionalización continúa siendo una de las grandes apuestas del grupo, que ya está presente en 130 países, exporta a 88 mercados y representa el 30% de la actividad.
En este contexto, la compañía ha acelerado su despliegue exterior con movimientos industriales y corporativos destinados a acercar la producción a los mercados de destino. El paso más relevante ha sido la puesta en marcha de una fábrica de refrescos en Dakar (Senegal), la primera instalación productiva de Damm en África. La planta permitirá abastecer tanto al mercado senegalés como a otros países de África occidental, una región que la compañía considera estratégica para su crecimiento futuro.
El otro gran foco internacional sigue siendo Reino Unido. Allí, Damm ha reforzado su presencia con la adquisición de la familia de marcas Old Speckled Hen, una de las enseñas de cerveza ale premium más reconocidas del mercado británico. La operación complementa las inversiones realizadas en The Eagle Brewery, la fábrica que el grupo controla en Bedford y donde ha destinado más de 80 millones de euros en los últimos años para ampliar capacidad, incorporar nuevas líneas de producción y desarrollar bebidas sin alcohol y refrescos.
"Nuestra estrategia internacional pasa por estar cada vez más cerca de los mercados en los que operamos, con una mayor capacidad para producir localmente y responder mejor a las necesidades de clientes y consumidores", ha señalado el presidente ejecutivo de Damm, Demetrio Carceller. Según el directivo, la entrada industrial en África y la consolidación del negocio británico refuerzan un modelo de crecimiento "más próximo, flexible y adaptado a cada territorio".
La compañía comercializó durante el ejercicio 22 millones de hectolitros de bebidas entre cerveza, agua y refrescos. Para sostener esa actividad, Damm destinó 65 millones de euros a inversiones industriales centradas en la modernización de instalaciones, especialmente en envases retornables y sistemas de dispensación, a los que se suman otros 14 millones en investigación, desarrollo, innovación y transformación digital.
Objetivo: duplicar ventas en 2030
Durante 2025, Damm incorporó Nestea a su cartera tras el acuerdo alcanzado con Nestlé para producir, comercializar y distribuir la marca en España, Portugal, Andorra y Gibraltar. La operación refuerza la posición de la compañía en el mercado de bebidas no alcohólicas y le permite ganar presencia en una categoría con potencial de crecimiento, en un momento en el que el consumo de cerveza muestra síntomas de estancamiento en los mercados maduros.
El movimiento encaja con una tendencia que afecta a todo el sector. La moderación del consumo de alcohol está impulsando a los grandes fabricantes a buscar nuevas vías de crecimiento en refrescos, bebidas funcionales o referencias sin alcohol. Damm no es una excepción y ha ampliado durante el año la oferta de Nestea con nuevas variedades adaptadas a las preferencias de los consumidores.
Coincidiendo con el 150 aniversario de la compañía, el grupo ha fijado además un ambicioso objetivo: duplicar su volumen de negocio para 2030. El plan contempla el fortalecimiento de sus marcas cerveceras, una mayor diversificación hacia nuevas categorías de bebidas y alimentación y una mayor presencia internacional.