La industria de las bebidas refrescantes en España ha alcanzado una reducción del 49% en el contenido de azúcar de sus bebidas entre 2005 y 2025. Es decir, prácticamente la mitad de azúcar en 20 años, según indica la Asociación de Bebidas Refrescantes.
Este avance es resultado de la reformulación y la innovación que ha transformado esta categoría y ampliado las alternativas disponibles con el objetivo de "responder a las nuevas preferencias, necesidades y estilos de vida de los consumidores", subraya la entidad.
Además, actualmente más del 60% de las bebidas refrescantes comercializadas en España son opciones bajas o sin calorías, lo que refleja una evolución de la oferta que ha acompañado también la aparición de nuevas variedades entre las que destacan los refrescos, gaseosas, bebidas de té, bebidas isotónicas y deportivas o aguas enriquecidas, entre otras.
INNOVACIÓN, MOTOR DE TRANSFORMACIÓN DE LA CATEGORÍA
La innovación ha sido una de las principales palancas de esta transformación de la categoría. La industria de las bebidas refrescantes destina un 30% de su inversión a innovación, de la que más de un tercio se dirige al desarrollo de nuevos productos y variedades. Esta apuesta sitúa a las bebidas refrescantes como el sector más innovador de toda la industria agroalimentaria europea, según los datos del World Food Innovation Barometer, que señala que la categoría concentra el 9,9% de las innovaciones alimentarias en Europa.
"La transformación de la categoría responde a un objetivo más amplio del sector: contribuir a configurar un entorno de consumo que facilite elecciones informadas y conscientes, poniendo a disposición de los consumidores una oferta amplia y diversa, junto con información nutricional y de ingredientes clara y accesible", incide la Asociación.
Las bebidas refrescantes conforman una categoría integrada por bebidas frías, sin alcohol y con base agua, que ofrece más de 2.000 referencias y una amplia variedad de sabores, perfiles y formatos.
El 80% de las ocasiones de consumo de estas bebidas se produce en compañía de familiares y amigos y el 72% en momentos diurnos, como el aperitivo, las comidas o el tardeo.