Dicho y hecho. Raventós Codorníu, que este martes había confirmado su interés en revisar su cartera de marcas, ha cerrado hoy la venta de su bodega en Estados Unidos Artesa Winery, ubicada de Napa Valley (California), al grupo Boisset.
El grupo catalán no ha precisado el importe de la operación, pero sí ha explicado que destinará los recursos obtenidos a concentrarse en España y Argentina, sus mercados de preferencia, especialmente en segmentos de alto crecimiento como espumosos y cava.
Raventós Codorníu puso en marcha Artesa Winery en 1991, ubicada sobre un terreno de 140 hectáreas en una ladera ideal para la elaboración de vinos espumosos, en especial las variedades Chardonnay y Pinot Noir.
En la presentación de resultados del pasado martes, en la que Codorníu informó de un avance de ventas del 1%, su CEO, Sergio Fuster, explicó que el grupo se encuentra en un proceso de revisión estratégica de toda su cartera de marcas, al tiempo que no descarta realizar adquisiciones que refuercen su peso en cava y espumosos.
A propósito de la venta, Fuster ha señalado que Artesa ha sido "una de las bodegas de mayor éxito" del grupo", al tiempo que ha asegurado que "Boisset es el mejor custodio para liderar su próxima etapa de desarrollo".
Jean-Charles Boisset es un reconocido bodeguero francés con gran actividad en California. Propietario del grupo Boisser Collection, tiene presencia en algunas de las regiones vinícolas más emblemáticas de Francia y Estados Unidos.