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SECTOR FMCG

Aceite de oliva: Agricultura activa la retirada obligatoria del 12% de la cosecha para frenar la caída de precios

Las almazaras deberán inmovilizar 188.000 toneladas en una campaña de 1,6 millones de toneladas marcada por el fuerte repunte de las importaciones desde Marruecos.

Publicado: 07/11/2026 ·11:40
Actualizado: 07/11/2026 · 11:56
  • La elevada previsión de producción, estimada en 1,6 millones de toneladas, activa por primera vez el almacenamiento obligatorio en origen.

El Gobierno ha activado el mecanismo de retirada obligatoria de aceite de oliva para regular la oferta del mercado español durante la campaña 2026/2027. La resolución del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, publicada el viernes 6 de noviembre en el Boletín Oficial del Estado (BOE), establece que las almazaras deberán mantener almacenado el 12% de su producción declarada, lo que supone aproximadamente 188.000 toneladas de aceite que permanecerán fuera del mercado hasta el 30 de septiembre de 2027.

La decisión llega en un momento especialmente significativo para el sector oleícola. España afronta una campaña con una previsión de producción de 1,6 millones de toneladas, un 23% superior a la anterior, mientras que las existencias iniciales también han aumentado. A este escenario se suma el crecimiento de las importaciones procedentes de terceros países, entre ellos Marruecos, que ha ganado peso como proveedor de aceite de oliva para las empresas españolas durante 2026.

La medida pretende regular la oferta, evitar distorsiones en el mercado y contribuir a estabilizar las cotizaciones en origen, en un contexto marcado por el aumento de la disponibilidad de producto y la preocupación del sector productor por la rentabilidad de sus explotaciones.

Una producción prevista de 1,6 millones de toneladas

Los datos utilizados por Agricultura para justificar la activación del mecanismo reflejan un volumen de recursos superior al de la campaña precedente. Las comunidades autónomas han estimado una producción de 1.602.596 toneladas de aceite de oliva para 2026/2027, mientras que las existencias iniciales se situaron en 357.040 toneladas, un 23,3% más que un año antes.

La combinación de ambos factores ha permitido superar el umbral establecido en la normativa para activar la retirada: que las existencias iniciales y las estimaciones de producción alcancen al menos el 120% de la media de ese mismo sumatorio durante las seis campañas anteriores.

Según el Ministerio, la actual previsión de producción convertiría esta campaña en la cuarta de mayor volumen de la serie histórica. Las condiciones meteorológicas de la pasada primavera, con temperaturas suaves y precipitaciones en las principales zonas olivareras, favorecieron la floración y el desarrollo del fruto. Este escenario de mayor disponibilidad de aceite ha llevado al Ejecutivo a aplicar el mecanismo de regulación contemplado en la normativa europea de comercialización, que permite retirar temporalmente producto cuando se cumplen determinados criterios de sobreoferta.

Cómo se aplicará la retirada de las 188.000 toneladas

La resolución establece que cada almazara deberá mantener almacenado el 12% de su producción declarada mensualmente durante la campaña 2026/2027. La obligación se aplicará sobre la producción acumulada a partir de noviembre de 2026, por lo que el aceite declarado en octubre, primer mes de la campaña, queda excluido del cálculo. Los operadores podrán elegir libremente la categoría de aceite que desean inmovilizar, ya sea virgen extra, virgen o lampante, y utilizar tanto instalaciones propias como depósitos de terceros para cumplir la obligación.

El producto deberá permanecer fuera del mercado hasta el 30 de septiembre de 2027. Las almazaras tendrán que acreditar ante las autoridades competentes las cantidades almacenadas y las instalaciones utilizadas, mientras que un grupo técnico coordinado por el Ministerio se encargará de establecer el plan de seguimiento y control de la medida, con participación de las comunidades autónomas.

La resolución también contempla la posibilidad de modificar el porcentaje de retirada en función de la evolución de la producción y de las condiciones del mercado. Se trata, por tanto, de una intervención temporal cuyo desarrollo dependerá de cómo evolucione la campaña oleícola.

Marruecos gana peso entre los proveedores de aceite de oliva

Mientras España se prepara para una campaña de elevada producción, las importaciones de aceite de oliva procedentes de terceros países también están adquiriendo protagonismo. Uno de los movimientos más destacados es el registrado por Marruecos, que ha incrementado notablemente sus ventas al mercado español durante los primeros meses de 2026.

Según los datos de comercio exterior del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, las importaciones españolas de aceite de oliva marroquí alcanzaron las 18.797,9 toneladas entre enero y junio de 2026, frente a las 276,5 toneladas registradas en el mismo periodo de 2025. Esto representa un incremento del 6.798%, aunque hay que tener en cuenta que la comparación parte de un volumen excepcionalmente bajo durante el ejercicio anterior.

El avance ha situado a Marruecos entre los principales proveedores extracomunitarios de aceite de oliva para España, aunque Túnez y Portugal continúan por delante en el conjunto de las compras exteriores. Las importaciones marroquíes representaron el 13,6% del total de aceite de oliva importado por España durante el primer semestre.

Este movimiento comercial también tiene una dimensión industrial. Parte del aceite adquirido en otros mercados se destina a operaciones de envasado y comercialización, así como a mezclas y posteriores exportaciones, lo que permite a las empresas españolas atender la demanda internacional y mantener su competitividad en distintos mercados.

El crecimiento de las compras a Marruecos introduce así otro elemento en el análisis del mercado oleícola español. No obstante, el aumento de las importaciones no permite atribuirles por sí solo el exceso de oferta que ha motivado la decisión del Gobierno, ya que en el mercado coinciden también una mayor previsión de cosecha y unas existencias iniciales más elevadas.

El reto de equilibrar la oferta y estabilizar el mercado

La retirada obligatoria del 12% constituye una medida de regulación relevante en la comercialización del aceite de oliva español. Su objetivo es reducir temporalmente la cantidad de producto disponible y contribuir a evitar un deterioro adicional de las cotizaciones en origen ante las perspectivas de una campaña de elevada producción.

Para el sector productor, la evolución de los precios será determinante para recuperar la rentabilidad, especialmente en las explotaciones tradicionales, que afrontan estructuras de costes diferentes a las de los modelos intensivos y superintensivos.

Para la industria envasadora y la distribución alimentaria, el comportamiento del mercado también tendrá consecuencias sobre el aprovisionamiento, la disponibilidad de materia prima y la evolución de los precios de compra. La posibilidad de recurrir a proveedores internacionales, junto con la producción nacional y las existencias acumuladas, seguirá condicionando las decisiones comerciales de los operadores.

La eficacia de la medida dependerá de la evolución de la cosecha real, el ritmo de comercialización, las exportaciones y las existencias durante los próximos meses. España afronta así una campaña en la que el desafío será encontrar un equilibrio entre la oferta disponible, la rentabilidad del productor y la competitividad de toda la cadena de valor del aceite de oliva.

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