La normalización del mercado del aceite de oliva tras las fuertes tensiones de precios de los últimos años ha pasado factura a Dcoop. El mayor productor mundial de aceite de oliva cerró 2025 con una facturación consolidada de 1.421 millones de euros, un 8,6% menos que en 2024, ejercicio impulsado por el encarecimiento histórico del aceite.
El negocio olivarero volvió a concentrar el grueso de la actividad, con 875 millones de euros en ventas, el 63% del total. Sin embargo, la facturación del aceite descendió un 24%, hasta los 723 millones, como consecuencia de la caída de las cotizaciones tras la recuperación de la producción. Dcoop también atribuye el comportamiento del ejercicio a una meteorología adversa, con episodios de lluvias intensas, calor extremo y borrascas que afectaron a las cosechas de sus cooperativistas.
Pese al descenso de la cifra de negocio, la cooperativa sigue avanzando en su estrategia de diversificación. En 2025 creó las secciones de Cítricos y Almazaras, incorporó nuevos socios y elevó un 51,6% la facturación de su división de frutos secos, mientras que las exportaciones aumentaron un 10,1% en volumen, aunque retrocedieron un 23,7% en valor por el ajuste de los precios.