Patatas Meléndez ha iniciado la campaña de Patata Nueva en Castilla y León con los primeros arranques en las localidades de Villalazán y El Carpio. La compañía cultiva esta temporada más de 1.000 hectáreas en la comunidad. De esta manera consolida su compromiso con la producción de patata de origen nacional y con el desarrollo del sector agrícola de la región.
La campaña se enmarca en el modelo Meléndez x Origen, una iniciativa que refuerza la colaboración entre la compañía y sus agricultores y que va más allá de la contratación del cultivo. El objetivo es impulsar una producción cada vez más eficiente, sostenible y adaptada a los retos del campo, además de mantener los estándares de calidad que demanda el mercado.
Para ello, Patatas Meléndez está desarrollando junto a sus productores un protocolo de producción propio basado en cuatro ejes principales: la reducción de la huella de carbono, la optimización del consumo de agua, la digitalización de las explotaciones mediante el análisis de datos de cada parcela para mejorar la toma de decisiones sobre riego, abonado y arranque, y la incorporación progresiva de prácticas de agricultura regenerativa orientadas a mejorar la salud del suelo.
"El objetivo es sencillo de explicar y ambicioso de ejecutar: producir la mejor patata posible con menos agua, menos emisiones y suelos más vivos. Y hacerlo de forma que sea rentable para el agricultor, porque sin agricultor no hay modelo", señala Juan Manuel Coello, director de operaciones de Patatas Meléndez.
Con el inicio de los arranques en Castilla y León, da comienzo a una nueva campaña en la que continúa avanzando hacia un modelo agrícola que combina innovación, sostenibilidad y cercanía con el agricultor, poniendo en valor el origen de la patata y el desarrollo de una cadena de suministro cada vez más eficiente y responsable.