Quantcast
120.000 seguidores
40.000 suscriptores

La guerra en Ucrania también ataca al sector agroalimentario español

Subida de precios, dependencia de Ucrania de alimentos como el maíz o las carencias energéticas de nuestro país anticipan que el conflicto entre Rusia y Ucrania golpeará a España.

Food Retail & Service

24 de febrero 2022 - 16:35

Los agricultores ganaron el 9% más en abril y sus costes subieron el 8,7%
Un agricultor trabaja el campo / Archivo

El sector agroalimentario español teme que el inicio del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania eleve aún más los precios de algunos insumos clave para la producción primaria, como los cereales, cuyos mercados han dejado de cotizar desde este jueves ante la situación de incertidumbre.

España compró a Ucrania en 2021 el 27,4% de las importaciones de maíz y el 62% de las de aceite de girasol, las dos grandes dependencias agroalimentarias de este país de Europa del Este.

El presidente de Asaja, Pedro Barato, ha mostrado su preocupación por la guerra dado que puede afectar "muy negativamente" al sector agroalimentario español, dependiente especialmente del maíz y del aceite de girasol que le compra a ese país. En declaraciones a Efeagro, Barato ha destacado también la relevancia de las compras de trigo y de tortas de aceites vegetales mientras que las exportaciones a Ucrania "son muy pocas", apenas suponen el "3-4 %" del total agroalimentario. "Previsiblemente" habrá un encarecimiento de dichas materias primas, ha apuntado.

LA DEFICITARIA BALANZA COMERCIAL EN UCRANIA Y LAS RELACIONES COMERCIALES CON RUSIA

La balanza agroalimentaria con Ucrania es claramente deficitaria para los intereses españoles, superando los -800 millones de euros, según los datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

Así, el año pasado España compró unos 1.027 millones de euros al sector agroalimentario ucraniano por los cerca de 173 millones que exportó a ese destino. En compras, destaca la categoría de cereales, con 545,37 millones de euros, de los que 510,27 millones son de la factura del maíz y 23,5 millones por las adquisiciones de trigo ucraniano.

La segunda categoría en importaciones fueron las 423,17 millones en grasas y aceites animales o vegetales, si bien la mayoría, 422,14 millones de euros, se destinaron a la adquisición de aceite de girasol.

En el caso de las relaciones comerciales agroalimentarias con Rusia, desde 2013 se complicaron cuando este país impuso un veto a la importación de animales y carne fresca de cerdo desde la UE tras diagnosticarse dos casos de peste porcina africana en jabalíes de Lituania.

En 2014 Rusia amplió el veto a productos frescos (hortofrutícolas, carnes, pescados) de la UE pero, en este caso, en represalia por las sanciones a Moscú por su actuación en Ucrania en ese año. Esta medida supuso una fuerte pérdida de mercado para sectores como el de frutas y hortalizas españolas, que a fecha de hoy no han encontrado destinos alternativos.

Con anterioridad a esos vetos, la balanza agroalimentaria de España con Rusia arrojaba un superávit cercano a los 400 millones de euros En cambio, ahora en 2021, el saldo sigue dando un ligero superávit (en torno a los 30 millones de euros), con unas exportaciones que superaron los 244 millones y unas importaciones de unos 212 millones.

Las principales ventas españolas en Rusia se sitúan ahora en las conservas de verduras y frutas, aceite de oliva y vino mientras que España compra a ese país, principalmente, pulpa de remolacha, pescado congelado y cereales.

POCO PESO PARA LAS EXPORTACIONES ESPAÑOLAS

Mientras la industria alimentaria, que lamenta este conflicto y espera que se solucione lo antes posible porque "hay vidas en juego", espera en términos económicos un impacto "pequeño" en sus exportaciones, pues Ucrania ocupa el puesto 36 en su ránking, con una cifra de ventas de aproximadamente 140 millones de euros en 2021, según datos de la patronal FIAB.

En el caso Rusia, las ventas de alimentación y bebidas ya se redujeron desde 2014, y en 2021 las exportaciones a Rusia se situaron en el número 27 del ránking de los países de destino, por un valor 196 millones de euros.

LA SUBIDA DEL PRECIO DEL GAS

El precio del gas natural TTF para entrega en marzo en el mercado holandés se ha disparado este jueves el 29% y supera los cien euros el megavatio hora (MWh). A primera hora de la mañana, después de conocerse el ataque, el gas natural costaba 113 euros por MWh, lo que supone el 29,14 % más que el miércoles.

Esta materia prima, que no superaba los cien euros durante la sesión desde el pasado 7 de enero, acumula un alza del 52 % en esta semana, en la que la situación en Ucrania se ha ido deteriorando paulatinamente y ha culminado con la invasión rusa.

Además del impacto en la industria y en los hogares que utilizan para calefacción y otros servicios, el incremento de precios del gas natural es la causa de la subida de la electricidad en los mercados mayoristas de toda Europa.

stats