"Larga vida a la cerveza", ha celebrado Michel Doukeris, el consejero delegado de AB inBev, durante la presentación de resultados de la multinacional de origen belga.
Doukeris tiene motivos para la celebración. La compañía ha cerrado el primer trimestre de 2026 con una facturación de 15.267 millones de euros, el 12% más respecto al mismo periodo del año pasado, con un avance del 5,8% en términos orgánicos.
Detrás de este impulso se encuentra una inesperada recuperación en el consumo de cerveza, que crece un 1,2% en volumen, lo que le ha permitido vender 136.409 millones de hectolitros, un 0,8% más que hace un año. En el apartado de otras bebidas, que agrupa su negocio de refrescos (Guaraná) y otros, la evolución es menos positiva: retrocede un 1,9% en volumen.
En el primer trimestre, AB InBev se ha anotado un beneficio neto atribuido de 2.563 millones de euros, el 19% más, al tiempo que su ebitda crece un 12% hasta los 5.437 millones, el 5,3% más en términos orgánicos.
"Estamos invirtiendo en nuestras 'megamarcas' y en innovación para liderar y crecer en la categoría de cerveza", ha explicado el CEO, que ha subrayado el buen desempeño de tres de sus principales marcas: Corona, Stella Artois y Michelob Ultra.
A nivel global, AB InBev ha obtenido buenos resultados en Europa y Centroamérica, con caídas en Norteamérica, Sudamérica y Asia Pacífico.
Se trata de la primera vez en tres años que la multinacional experimenta crecimiento en ventas, afectada como otros gigantes por la desaceleración en el consumo de alcohol. En este caso, el crecimiento, además, viene acompañado de una recuperación en volumen.
En el ejercicio 2025, Ab InBev facturó 59.320 millones de dólares en 2025, lo que supuso un retroceso del 0,8%, con una caída en volumen del 2,6%.