Ametller Origen mejora las condiciones salariales de su plantilla en un momento de fuerte crecimiento del negocio. La enseña catalana ha anunciado un incremento medio del 20% en los próximos dos años para la plantilla de su obrador central de Olérdola (Barcelona), uno de los cimientos de su modelo comercial basado en frescos y platos preparados.
La medida, que comenzará a aplicarse a partir de mayo, se enmarca en el denominado Proyecto Arrels, con el que la empresa busca reforzar la vinculación de los empleados y estructurar planes de carrera en un entorno de expansión a doble dígito. Este anuncio se suma a la subida media superior al 11% aplicada recientemente a los trabajadores de tiendas y oficinas.
El esfuerzo retributivo forma parte de una estrategia más amplia de inversión en el personal. Entre julio de 2024 y diciembre de 2027, Ametller Origen prevé destinar más de cuatro millones de euros a mejoras salariales, al margen de las revisiones anuales. La compañía, que cuenta con más de 4.500 empleados, disfruta además de una elevada estabilidad laboral, con el 99,5% de los contratos indefinidos en su área de producción.
El obrador central, donde se elaboran productos como cremas, tortillas o postres lácteos, se ha consolidado como un activo estratégico. En 2025 alcanzó un récord de producción, con más de 20 millones de unidades y 174 referencias, y cerca del 20% de su volumen se comercializa a terceros, incluidos otros supermercados, lo que refuerza su papel como plataforma industrial.
Este impulso coincide con la expansión del grupo, que creció un 18% hasta los 802 millones de euros de facturación en el último ejercicio. En paralelo, la compañía ha reforzado sus políticas de bienestar, con iniciativas como seguro médico, servicios de fisioterapia y un área específica de atención sanitaria y emocional para empleados.