Unilever quiere ganar peso en Bienestar, una de las categorías privilegiadas por la compañía junto a Belleza y Cuidado Personal en su apuesta para volver a crecer.
La multinacional angloneerlandesa estudia presentar una oferta por Thorne, fabricante estadounidense de suplementos nutricionales valorado en hasta 4.000 millones de dólares, según informaciones de Financial Times. La operación se produciría apenas unos meses después de la venta de su división de Alimentación, así como de la adquisición de otra marca estadounidense de suplementos, Grüns, en línea con la hoja de ruta de la compañía: crecer en mercados de gran tamaño —como Estados Unidos, India, China— e invertir en categorías con potencial.
La multinacional que dirige Fernando Fernández ya anunció antes de la compra de Grüns que aceleraría las adquisiciones en los próximos años, con un objetivo anual de cerrar operaciones por valor de 1.500 millones de libras. Tras la venta del negocio de Alimentación, las divisiones de Belleza y Bienestar —con marcas como Dove Beauty, Vaseline o Tresemmé— representan el 67% de los ingresos del grupo, frente al 51% registrado en 2025.
Fundada en 1984 y controlada desde 2023 por el fondo L Catterton, Thorne prevé alcanzar unas ventas de 650 millones de dólares este año gracias a una cartera de suplementos que incluye magnesio, omega-3 y vitaminas, en auge gracias a la nueva preocupación de los consumidores por la longevidad, la salud y el deporte. La firma se suma así a la lista de potenciales adquisiciones de Unilever en Bienestar, donde ya ha incorporado enseñas como Liquid IV, Nutrafol, Olly, SmartyPants y, más recientemente, Grüns.