La empresa cárnica gallega Torre de Núñez cerró su ejercicio 2025 con una facturación de 43,5 millones de euros, lo que representa un incremento del 7% respecto al año anterior, según datos de esta compañía familiar con 60 años de historia.
La firma ha puesto en valor esta "evolución positiva" y ha hecho hincapié en el proyecto de ampliación de su planta de Conturiz, en Lugo, de 15.000 m2 a la que incorporará 3.000 m2 de superficie útil con el fin de elevar hasta en un 50% su capacidad productiva. Esta actuación forma parte de un plan inversor plurianual, con 1,5 millones de euros de inversión en 2025 y una previsión de 3 millones de euros adicionales en 2026 y ejercicios siguientes.
La empresa cuenta con otras dos plantas en el parque empresarial de O Corgo, también en la provincia de Lugo, un secadero de jamones de 14.000 m2 con capacidad para 600.000 piezas al año y una planta de loncheado, de 2.500 m2, para entre 7 y 8 millones de unidades anuales.
REFUERZO DE LA DIGITALIZACIÓN
Con la citada ampliación, Torre de Núñez busca "reforzar la digitalización" de sus procesos productivos, "mejorar la trazabilidad, optimizar la eficiencia operativa y avanzar en sostenibilidad energética".
Por otra parte, la compañía destaca su apuesta por "mantener una estrategia de crecimiento ordenado y selectivo". Actualmente, exporta a más de 35 países, como Japón, Reino Unido, Noruega, México, Cuba o Colombia, y en 2025 ha reforzado su presencia exterior con la entrada en nuevos mercados, como Ucrania.
A lo largo del pasado ejercicio, la empresa obtuvo el certificado Residuo Cero de Aenor, que acredita que más del 90% de los residuos generados son valorizados. Este reconocimiento se suma al avance en autoconsumo energético y a la apuesta de la compañía por un modelo productivo más eficiente y responsable.