Unilever ha cerrado el tercer trimestre del año con ventas por valor de 13.300 millones de euros, un 9,5% menos que en el mismo periodo del año pasado, afectada sobre todo por la venta de sus divisiones de Alimentación y Helados.
Excluidas estos dos departamentos, la multinacional angloneerlandesa creció un 6,7%, con un avance del 5,2% a superficie comparable, en el que un 2,9% corresponde a volumen y un 2,3% a precio.
Unilever no ha proporcionado datos desglosados por departamentos, pero sí ha indicado que Belleza y Bienestar representa ahora el 26% de la facturación del grupo, lo que sugiere un ligero crecimiento del mismo. Cuidado Personal, con el 27% del total, retrocede ligeramente.
En los mercados emergentes el conglomerado crece un 6% en volumen, frente a una caída de las regiones desarrolladas del 1,7%.
Fernando Fernández, CEO de la compañía, está tratando de llevar a cabo una amplia reestructuración que tiene como eje concentrar recursos en las categorías que considera de mayor potencial: cuidado personal, belleza y cuidado del hogar, que cuentan con marcas reconocidas como Skip, Dove, Axe, Vaseline o Tresemmé.
Asimismo, su intención es priorizar mercados grandes como Estados Unidos, la India o China en detrimento de marcas de ámbito nacional o regional, que está vendiendo conforme se presentan las oportunidades.