Doce años después de su desembarco en España, Costco todavía busca su espacio. La cadena estadounidense apenas alcanza una penetración del 1,5% de los hogares, lastrada por trámites administrativos que le han impedido crecer a mayor ritmo y por hábitos de consumo que tienden hacia la proximidad.
El gigante con sede en Washington, que fundamenta su modelo en el cobro de suscripciones, registró en el último año una subida del 15% en su número de socios hasta superar los 750.000. El ticket medio, además, es el más elevado de entre las principales cadenas del sector, con 85,6 euros por compra, según Algori, muy por encima de líderes en este apartado como Carrefour (40 euros), Family Cash (38 euros), Mercadona (34) o El Corte Inglés (32).

Algori.
Su posicionamiento, basado en compras de gran volumen, le ha llevado a ganar popularidad entre sus clientes en productos como frutas, porcino, chocolates, protección e higiene femenina, golosinas, aves y caza, verduras y hortalizas y café y sucedáneos. Sus grandes almacenes ofrecen un surtido reducido —menos de 4.000 referencias— pero de gran calidad y a precios económicos, que abarca desde no alimentación hasta pescado envasado y perritos calientes.
El modelo Costco, no obstante, obliga a usar el coche para misiones de compra planificadas, un inconveniente para muchos consumidores que en los últimos años han optado por comprar en tickets más pequeños y con más frecuencia para controlar el gasto, reducir el desperdicio y aprovechar las ofertas.
Para la cadena, las dimensiones de sus establecimientos son un obstáculo añadido a nivel administrativo. En Asturias, la tramitación de su centro ha llevado dos años y se ha resuelto el pasado febrero con la intervención directa del Gobierno automómico, ya que una normativa del principado restringía las superficies comerciales superiores a los 2.500 metros cuadrados. En Paterna (Valencia), la multinacional prevé inaugurar en 2027 un proyecto cuyos trámites se iniciaron en 2020, después de sufrir varios retrasos por razones administrativas.
Desde 2019, Costco ha multiplicado por más de tres su facturación en España hasta alcanzar los 618 millones de euros, impulsada por la apertura de nuevos centros y el aumento de socios, pero salir de números rojos todavía parece lejos: en su último ejercicio perdió 7,5 millones de euros y prevé prolongar las pérdidas al menos un año más, a la espera de que los nuevos proyectos de Paterna, Málaga, Siero y Torrejón de Ardoz, que verán la luz en los próximos años, le permitan elevar el volumen de negocio y reducir costes unitarios.