| ¿El híper está muerto o... de parranda? | -

Panorámica interna de un hipermercado Leclerc
Panorámica interna de un hipermercado Leclerc

¿Está muerto el híper?, preguntaba en su blog José Ignacio Perier. Al tiempo que pedía opiniones, este consultor expresaba serias dudas respecto a su “vigencia y fortaleza”: “La crisis parece que ha penalizado al híper, mientras otros formatos como el súper y el discount no se han visto perjudicados”.

Reconozco que cuando vi su pregunta en Twitter lo primero que me vino a la cabeza fue la canción “El muerto vivo”, que popularizó en España Peret e interpretaron más recientemente Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina.

A mi amigo Blanco Herrera
le pagaron su salario
y sin pensarlo dos veces
salió para malgastarlo,
una semana de juerga
y perdió el conocimiento
como no volvió a su casa
todos le dieron por muerto,
y no estaba muerto no, no
y no estaba muerto no, no,
y no estaba muerto no, no,
estaba tomando cañas, lerelele
y no estaba muerto no, no
y no estaba muerto no, no,
y no estaba muerto no, no,
cuchibiri,cuchibiri, chibiri

Como digo, no pude evitar pensar en que la letra bien podría aplicarse a algunas cadenas de hipermercados. Algunas, con Eroski como exponente, están sufriendo la resaca  de la vorágine expansiva en que se vieron envueltas durante la época en la que nos creíamos ricos y en la que casi cada fin de semana se abría un centro comercial. Una época donde crecer a cualquier precio era una necesidad en un país imparable que latía a golpe de pelotazo, con el mercado inmobiliario por las nubes y los fondos de capital riesgo ávidos por conseguir cuantiosas plusvalías mediante procesos de concentración empresarial.

Asimismo, algunos híper han mostrado cierta dificultad de reflejos para cambiar de ritmo ante una crisis sin precedentes que ha reducido la liquidez de los consumidores, y por tanto el tiquet medio de compra, incapaces además de competir en internet (en la no alimentación) con actores del mundo online (Amazon, Redcoon, eBay, etc.) y especialistas como Media Markt, ZaraWorten, Digital Factory, etc. Precisamente el comercio electrónico podría ser una de las “palancas de crecimiento” futuro del hipermercado. Disculpadme por la expresión de consultor. Son palabras de Jean Marie Benaroya, de Capgemini España.

Está claro que el híper no está en la cresta de la ola, al menos en mercados occidentales maduros (en Asia y Latinoamérica aún tiene margen de crecimiento), pero creo que el formato irá encontrando diferentes caminos. Uno pasa por seguir la vía discount. En este sentido, Leclerc está luchando por posicionarse en la mente del consumidor como la enseña más barata entre los grandes formatos de super e híper. En 2012 creció el 7% y espera volver a hacerlo entre el 4 y el 6% en 2013, si bien prevé bajar el 1% en Francia debido al estancamiento del consumo.

Otros caminos pasan por aportar nuevos servicios a los clientes, sin olvidar la implementación de soluciones de comercio electrónico. Y ni que decir tiene que al híper le sobran metros cuadrados. En eso parece haber un amplio consenso.

Así pues, el híper opera en un entorno complejo, pero también recuerdo la época en la que iba a desaparecer, engullido por los poderosos, el pequeño super de barrio, un modelo que, sin embargo, ha arraigado en el centro de las ciudades, bien como tienda de conveniencia al reclamo de un amplio horario o con la filosofía “gourmet” o “étnica”.

¿Está muerto entonces el híper? Yo creo que no, que volverá a reinventarse y a tener coyunturas más favorables en las que desenvolverse, pero tendrá que adaptarse a las demandas de un consumidor cada vez más polarizado que seguirá buscando precio, pero que también querrá ser sorprendido.

Pero un día se apareció
lleno de vida y contento,
diciéndole a todo el mundo
¡oiga! se equivocaron de muerto,
vaya lío que se formó
eso sí que es puro cuento,
su mujer ya no lo quiere,
no quiere dormir con muertos
y no estaba muerto
estaba de parranda,
no estaba muerto
estaba de parranda,
y no estaba muerto no, no
y no estaba muerto no, no,
y no estaba muerto no, no,
cuchibiri,cuchibiri, chibiri. 

Y ahora os aconsejo unos minutos musicales. Y el que quiera que se arranque y dé unas palmas ;-) no sin antes invitaros a conectar en Facebook, Twitter y LinkedIn.

Sobre el autor

Carlos Azofra, nacido en Haro (la Rioja) en 1968, es experto en comunicación multimedia y marketing de contenidos.

Es licenciado en CC. de la Información y diplomado en ADECA por San Telmo Business School.

Tras su paso por Europa Press y TVE1, ha sido editor de una veintena de publicaciones sectoriales, entre las que se encuentra ARAL, la revista decana de la Alimentación en España. En 2007 fundó Infocap, la empresa que edita Food Retail & Shoppers.

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