Chocolates Trapa vuelve a cerrar un ejercicio extraordinario y consolida su vuelta a la primera plana de la industria chocolatera española. La compañía, integrada en el grupo Europraline, cerró 2025 con una facturación de 85 millones de euros, un 38% más que el ejercicio anterior —en el que ya creció un 57%—, superando con holgura las previsiones internas, que apuntaban a 75 millones.
El avance se apoya en una combinación de palancas —expansión comercial, innovación de producto y refuerzo industrial— que han permitido a la empresa encadenar más de una década con crecimientos a doble dígito. La cifra de negocio más que duplica la registrada en 2023, confirmando la apuesta del grupo por la histórica marca de chocolate.
El crecimiento de ingresos responde, en gran medida, a la ampliación de su presencia en la gran distribución y al desarrollo de nuevas referencias, en un contexto en el que el consumo busca mayor valor añadido. La compañía cuenta ya con un catálogo de más de 300 productos y ha reforzado su posicionamiento tanto en tabletas como en bombones, segmentos en los que ha ganado peso frente a operadores de mayor tamaño.
Esa evolución tiene un reflejo directo en su posicionamiento sectorial. Chocolates Trapa se situó en 2024 entre los principales fabricantes nacionales de chocolate y cacao, logrando escalar posiciones en un mercado dominado por multinacionales como Nestlé, Mondelez o Mars. La estrategia combina volumen y diferenciación, con un foco creciente en formulaciones adaptadas a las nuevas tendencias de consumo.
El impulso comercial se ha visto acompañado por un intenso esfuerzo inversor. En los últimos años, la compañía ha destinado más de 60 millones de euros a la modernización de su planta de Palencia, considerada entre las más avanzadas de Europa, lo que le ha permitido ganar eficiencia y capacidad productiva. Esta mejora industrial actúa como soporte del crecimiento, al facilitar mayores volúmenes y una gestión más flexible del porfolio.
Objetivo: superar los 100 millones de ventas
Desde el punto de vista estratégico, la empresa mantiene una hoja de ruta clara: alcanzar los 100 millones de euros de facturación en 2027. Un objetivo que se apoya en la consolidación del negocio nacional —donde concentra la mayor parte de sus ventas— y en el desarrollo internacional, con presencia ya en más de 50 mercados.
El grupo, que emplea a 175 trabajadores —cifra que se incrementa en campaña—, encara además un ejercicio simbólico. En 2026, la compañía celebra su 135 aniversario, reforzando su visibilidad con iniciativas comerciales y colaboraciones con marcas como Interflora, Iberia Express o Viena Capellanes.
Fundada en 1891, la chocolatera inició en 2013 una profunda transformación tras su cambio de propiedad, pasando de una facturación de 1,5 millones a los actuales 85 millones. Un recorrido que ilustra la recuperación de una marca histórica apoyada en inversión, innovación y una creciente capilaridad comercial.