La cadena alimentaria ha comenzado a cumplir las nuevas obligaciones de la ley contra el desperdicio de alimentos desde una "responsabilidad compartida". Así lo han resaltado el Gobierno y representantes de distintos sectores en una nueva edición del podcast de Efeagro Punto de Encuentro.
Desde 2025, España cuenta con una ley pionera para la prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, que daba un año de moratoria para que las empresas pudieran adaptarse antes de empezar a aplicarla a partir de este mes de abril.
El director general de Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, José Miguel Herrero, ha destacado que España es uno de los pocos países de la Unión Europea (UE) con esta legislación, que es "más propositiva que impositiva", ya que ofrece un "amplio catálogo de buenas prácticas" para las compañías.
Entre las obligaciones, éstas deben disponer de un plan de prevención de pérdidas y desperdicio en cada etapa, a excepción de las pequeñas empresas y explotaciones, y de los establecimientos de hostelería y distribución de menos de 1.300 metros cuadrados, ha precisado el director general.
ACCIONES DE LA INDUSTRIA Y LA DISTRIBUCIÓN
Desde la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (Fiab), su directora de Competitividad y Sostenibilidad, Paloma Sánchez Pello, ha explicado que han elaborado unas guías para ayudar a las empresas a poner en marcha los planes de prevención, pasando "de la teoría a la práctica". En ellas se abordan aspectos como los puntos críticos en los sistemas de producción, el mantenimiento de equipos, la formación de los empleados, la digitalización y los pedidos de los almacenes.
La directora de Alimentación y Consumo de la patronal de supermercados Asedas, María Martínez-Herrera, ha afirmado que llevan muchos años trabajando en la prevención, si bien se puede hacer "un esfuerzo mayor" en su relación con las organizaciones del tercer sector.
Por su parte, la directora de Alimentación de La Distribución Anged, María Sánchez, ha considerado un "éxito de la ley que se haya escuchado a los sectores" y ha enfatizado que, en su caso, han implicado a más de 200 proveedores en el "pacto por la transición alimentaria" y situado la generación de desperdicio por debajo del 1%.