Nuevos productos, promociones, innovaciones o campañas de comunicación llegan cada día al mercado con el objetivo de captar la atención de un comprador cada vez más informado y exigente. De hecho, la percepción de marca por los consumidores no es estática. Y es que 7 de cada 10 compradores afirman haber mejorado su opinión sobre una marca o supermercado tras volver a comprar o visitarlo, lo que confirma que el consumidor está dispuesto a revisar sus juicios cuando la experiencia aporta valor real.
Así lo revela un estudio realizado por la cadena Dia tras preguntar a sus clientes para entender qué elementos influyen en la percepción de las marcas y cómo evolucionan las opiniones de los consumidores.
Según este análisis, en un entorno saturado de estímulos, el 95% de los consumidores reconoce que las marcas todavía son capaces de sorprenderles en mayor o menor medida. Más de la mitad afirma que esto ocurre de forma ocasional, uno de cada cuatro con frecuencia y cerca de un 20% de forma habitual.
Esto refleja un consumidor dispuesto a descubrir nuevas propuestas, aunque cada vez más selectivo, que responde principalmente cuando percibe elementos relevantes en su día a día.
Entre quienes han mejorado su opinión tras repetir la experiencia de compra o visita, un 31% señala que el cambio fue muy notable y un 43% reconoce una mejora moderada, lo que refuerza la idea de que las percepciones evolucionan cuando el consumidor detecta mejoras tangibles en su experiencia.
LA CALIDAD, MOTOR SE SORPRESA
La encuesta identifica un factor dominante a la hora de influir en la percepción de las marcas: la calidad. Aunque el precio y las ofertas especiales siguen siendo el principal incentivo para animarse a probar marcas o productos nuevos, señalado por cerca del 60% de los encuestados, los resultados muestran que la verdadera sorpresa se construye desde la calidad.
De hecho, el 57% afirma que la mejora demostrable de la calidad es el factor que más le impacta en su percepción de una marca, por delante de las ofertas atractivas y personalizadas (33%), la innovación en el diseño (8%) y las campañas de comunicación y marketing (2%). A distancia se sitúan otros elementos tradicionalmente asociados a la comunicación de marca, como el diseño, el packaging o las campañas publicitarias, que pierden relevancia en comparación.
Así, el consumidor ya no se guía únicamente por lo que las marcas comunican, sino por lo que puede comprobar en su experiencia de compra. En este sentido, el precio puede activar la prueba, pero es la calidad la que consolida la relación.
LAS MARCAS PROPIAS, UN VALOR AÑADIDO
Otro de los hallazgos de la encuesta es el papel creciente de las marcas propias de supermercado. Tradicionalmente asociadas al ahorro, hoy los consumidores las perciben también como un valor añadido: el 72% de los encuestados considera que les sorprenden con productos nuevos y originales.
Esto indica que las marcas de distribuidor han evolucionado hasta consolidarse como propuestas vinculadas no sólo al precio, sino también a la calidad y la capacidad de adaptación a nuevas tendencias de consumo.
Las conclusiones del estudio encajan con una realidad cada vez más presente en la relación entre consumidores y marcas: cuando la experiencia mejora de forma tangible, la percepción cambia y la conversación surge de manera natural.
Según indica la cadena de supermercados, esta idea conecta directamente con su campaña de marca 'En serio. Muy bien', iniciativa que da protagonismo a la voz de sus clientes, que ya están expresando de forma espontánea su reconocimiento hacia la evolución de la compañía.