Alimerka ha hecho de la alimentación especializada uno de los ejes de su propuesta comercial. La cadena asturiana, que cuenta con un 64% de penetración en Asturias y Cantabria, ha reforzado en los últimos años su surtido de referencias sin gluten, de origen vegetal y ecológicas con el objetivo de adaptarse a un consumidor cada vez más segmentado.
La compañía cuenta actualmente con 58 referencias específicas sin gluten, una gama que incluye desde productos básicos de la cesta de la compra —pan, pasta, harinas o cereales de desayuno— hasta artículos de consumo ocasional como galletas, bases de pizza, magdalenas, chocolates o cervezas. La ambición de la enseña es que las personas celíacas o quienes optan por una dieta sin gluten puedan realizar la compra completa en sus establecimientos, sin necesidad de visitar otras cadenas.
El movimiento responde a una tendencia de fondo que gana peso en la distribución alimentaria. A medida que crecen las demandas vinculadas a intolerancias, bienestar y sostenibilidad, las cadenas están incrementando el espacio y la inversión que destinan a surtidos especializados. En el caso de Alimerka, estos productos se agrupan en estanterías señalizadas y los artículos aptos de marca propia incorporan un distintivo específico para facilitar su identificación.
La estrategia va más allá del universo sin gluten. La compañía ha desarrollado también su denominado Rincón Veggie, orientado a consumidores veganos y vegetarianos, y cuenta con una oferta de productos bio elaborados mediante procesos respetuosos con el medioambiente. El objetivo es responder a una demanda que ya no se limita a nichos concretos, sino que empieza a formar parte de la compra habitual de un número relevante de hogares.
Alimerka, que cuenta con 170 establecimientos repartidos entre Asturias, León, Valladolid, Burgos, Zamora y Lugo, busca así consolidar un posicionamiento diferencial basado en un surtido de fondo capaz de atender a todas las necesidades de sus clientes.