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El consumo en alimentación moderará su crecimiento en 2026 hasta el 0,8%

El Observatorio de La Distribución confirma un escenario de mayor prudencia, después de un 2025 muy dinámico, en el que el comercio tradicional y las grandes cadenas serán los canales con mejor evolución, mientras que se consolida una tendencia hacia la conveniencia y la proximidad.

Publicado: 29/06/2026 ·10:11
Actualizado: 29/06/2026 · 13:13
  • De izqda. a dcha.: Yolanda Fernández, economista jefe; Matilde García Duarte, presidenta; Pablo de la Cruz, director general; y David Gracia, director de Comunicación, en La Distribución Anged..

El sector de la alimentación afronta 2026 con un escenario de mayor prudencia en el consumo, después de un ejercicio 2025 marcado por un fuerte dinamismo. Según las previsiones del Observatorio de La Distribución, elaborado por Anged en colaboración con Ceprede, el comercio minorista mantendrá una evolución positiva durante este año, aunque con una clara desaceleración. En concreto, el consumo en el comercio crecerá un 1,4% en volumen en 2026, frente al avance del 4,2% registrado en 2025.

La alimentación, uno de los principales motores del comercio minorista, será una de las categorías que más notará esta moderación. Con un peso cercano al 40% del comercio minorista, el consumo alimentario crecerá un 0,8% en volumen durante 2026, frente al excepcional incremento del 4,1% alcanzado el año anterior.

Previsiones de la actividad comercial por sectores. Fuente: Observatorio La Distribución
Previsiones de la actividad comercial por sectores. Fuente: Observatorio La Distribución

La economista jefe de Anged, Yolanda Fernández, explicó que este cambio responde en gran medida a un efecto de normalización tras un año especialmente positivo: "La alimentación suele crecer históricamente en torno a un 1%-2% y un 4,1% fue excepcional", señaló, apuntando que ese fuerte crecimiento estuvo muy condicionado por factores coyunturales, entre ellos el incremento poblacional.

Fernández destacó que la llegada de nuevos consumidores al mercado español tuvo un impacto directo sobre la demanda: "Aunque ahora vayan regularizándose, ya estaban aquí; por eso hay ese efecto base", aclaró. De cara a 2026, el sector afronta por tanto una evolución más alineada con sus ritmos habituales.

Revisión a la baja del contexto económico general

El contexto económico general también condicionará la evolución del consumo. El Observatorio prevé que el consumo privado avance un 2,6% este año, frente al 3,3% de 2025, mientras que el PIB crecerá un 2,2%, frente al 2,8% del ejercicio anterior. Entre los factores que explican esta revisión a la baja se encuentran la incertidumbre internacional y el impacto de los tipos de interés.

En este sentido, Fernández explicó que el encarecimiento de la financiación tendrá un reflejo en el presupuesto de los hogares. Según sus estimaciones, el Euríbor a 12 meses cerrará el año en torno al 2,8%, lo que supondrá que una hipoteca media de unos 172.000 euros incremente su coste alrededor de 50 euros al mes: "Hemos hecho un análisis de sensibilidad y estimamos que esta subida de 50 euros de la hipoteca puede suponer una caída de 35 euros mensuales en la cesta de la compra", indicó.

Este ajuste podría traducirse en cambios en los hábitos de compra, con mayor sensibilidad al precio y búsqueda de alternativas más económicas: "Puede llevarnos a cestas más reducidas, a marcas más baratas, a formatos más pequeños o a sustituir productos como la ternera por otros más económicos como el pollo", explicó la economista.

Más allá de la alimentación, el conjunto del comercio afrontará también una desaceleración, aunque mantendrá tasas positivas. El equipamiento del hogar será la categoría con mejor comportamiento previsto, con un crecimiento del 3,3%, frente al 5,9% de 2025, mientras que el equipo personal –moda y textil– crecerá un 0,8%, frente al 5,6% del año anterior.

Grandes cadenas, al frente del crecimiento

Por canales, el comercio electrónico y las grandes cadenas seguirán liderando el crecimiento, con avances previstos del 3,5% y del 2,8%, respectivamente. En el caso de las grandes cadenas, Fernández recordó que 2025 fue un año récord, con un crecimiento anual de las ventas minoristas cercano al 7%, por lo que 2026 supondrá una vuelta a ritmos más sostenibles.

Actividad comercial por canales de distribución. Fuente: La Distribución Anged
Actividad comercial por canales de distribución. Fuente: La Distribución Anged

No obstante, en alimentación el comportamiento será diferente. La economista jefe de Anged explicó que el canal online, con un peso todavía reducido –en torno al 2%-3% del mercado alimentario–, perdió impulso durante la etapa de fuerte presión inflacionista, cuando el consumidor priorizó comparar precios en tienda física: "Cuando hay una disrupción de precios como supuso la guerra de Ucrania, el consumidor quiere pasear y encontrar ofertas, y no pagar porque le traigan la comida a casa", señaló.

En este escenario, el comercio tradicional y las grandes cadenas serán los canales con mejor evolución en alimentación, mientras que se consolida una tendencia hacia la conveniencia y la proximidad.

Posición sólida del sector

La presidenta de La Distribución Anged, Matilde García Duarte, destacó que, pese a la moderación prevista, "el sector mantiene una posición sólida". La responsable subrayó la capacidad de adaptación de la distribución y el papel estratégico del comercio como motor económico y de empleo.

De hecho, el empleo en el sector seguirá creciendo en 2026, con una previsión media del 0,8% y avances en prácticamente todas las comunidades autónomas, salvo Baleares, Navarra y Ceuta y Melilla. Fernández recordó que el comercio mantiene una elevada estabilidad laboral, con cerca de dos millones de afiliados, y que "es un sector resiliente también en las crisis", aunque su empleo tampoco experimenta grandes explosiones en los momentos de mayor crecimiento económico.

Así, la distribución afronta 2026 con unas expectativas de crecimiento más moderadas, pero dentro de un escenario positivo, marcado por una mayor racionalización del consumo, la búsqueda de valor por parte del cliente y la consolidación de nuevos hábitos de compra.

La distribución reclama reducir las barreras regulatorias 

Más allá de la evolución del consumo, desde La Distribución Anged pusieron también el foco en uno de los principales retos estructurales del sector: la presión regulatoria y el impacto que tiene sobre la competitividad de las empresas. Matilde García Duarte advirtió en este sentido de que "la acumulación normativa se ha convertido en un factor que limita la productividad del comercio y erosiona los márgenes de las compañías".

La presidenta de La Distribución Anged señaló que el sector afronta un incremento constante de costes derivado de nuevas obligaciones regulatorias: "Tenemos 3.500 normas básicamente en un comercio y a diario se publican cuatro nuevas", explicó, subrayando que cada nueva exigencia "añade una capa más y eso es un coste para las empresas".

En este sentido, García Duarte defendió que una reducción de las barreras regulatorias permitiría mejorar notablemente la capacidad de crecimiento de la economía española. En concreto, la presidenta hizo alusión al dato de que, si España redujera un 10% estas barreras, el PIB podría crecer en 9.000 millones de euros adicionales: "Si se hicieran reformas estructurales para mejorar la productividad de las empresas en España, y en concreto la productividad de las empresas del comercio, los datos serían muchísimo mejores", afirmó.

La responsable de Anged también alertó sobre la creciente competencia de las plataformas asiáticas de comercio electrónico, especialmente por las diferencias regulatorias existentes: "Estamos regalando prácticamente un servicio de competencia a las plataformas asiáticas", señaló, al considerar que estas compañías operan con unas condiciones diferentes a las que afrontan las empresas españolas.

En este contexto, García Duarte destacó que la distribución española debe competir en un entorno cada vez más complejo, marcado por la digitalización y el auge del comercio electrónico internacional y reclamó un marco más equilibrado que permita al comercio nacional competir en igualdad de condiciones.

En cuanto al impacto de la incertidumbre internacional en la moderación de las previsiones, desde La Distribución Anged reconocieron que la crisis en Oriente Medio ha tenido un efecto directo sobre las expectativas iniciales del ejercicio, reduciendo en cuatro décimas la previsión de crecimiento del comercio: "Teníamos un crecimiento antes de la crisis, en marzo, del 1,8% y ahora tenemos un crecimiento del 1,4%, con lo cual el impacto en el comercio total va a ser de 0,4 puntos a la baja", señaló Yolanda Fernández.

No obstante, la economista jefe precisó que esta revisión afecta principalmente a los bienes no alimentarios, mientras que la alimentación mantiene una evolución más estructural y menos condicionada por estos factores coyunturales.

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