La distribución comercial enfría sus previsiones para 2026 ante el impacto de la guerra en Irán, anticipando una "moderación del crecimiento" y sin descartar una revisión a la baja de sus estimaciones en las próximas semanas, a medida que se concrete el alcance del conflicto sobre costes, consumo y confianza: "Seguramente nos obligará a revisar a la baja una moderación que, por otra parte, ya se preveía; estamos trabajando con los modelos y en el mes de junio presentaremos datos más concretos e incluso posibles escenarios", avanzó el director de Comunicación de La Distribución Anged, David Gracia, durante una jornada sectorial a la que ha acudido FRS.
El directivo advirtió de que el conflicto internacional introduce tres grandes focos de riesgo: "Nos preocupan principalmente tres cosas: más costes -energía, materias primas, fertilizantes-, el contagio en la confianza y decisiones regulatorias que puedan desbarajustar el mercado", señaló. En este sentido, recordó que en crisis recientes "el 80% de la inflación alimentaria fue provocada por costes importados", lo que tensiona toda la cadena de valor. Desde el punto de vista del consumo, Gracia alertó también de posibles cambios de comportamiento: "Cuando el consumidor se contagia de un escenario negativo, hace un consumo preventivo: recorta gasto fuera del hogar o en bienes discrecionales y compra alimentación de forma distinta".

David Gracia, director de Comunicación de La Distribución Anged.
Por su parte, la economista jefe de Anged, Yolanda Fernández, subrayó que el contexto actual llega tras un ejercicio excepcional: "El 4% de crecimiento del comercio minorista en alimentación en 2025 fue un récord de los últimos 20 años". A partir de ahí, insistió en que la moderación es inevitable: "Crecer más sobre lo ya crecido va a ser difícil; hablamos de una normalización hacia tasas del 1% o el 2% en volumen".
Fernández añadió que, aunque el IPC de alimentos ha mostrado resistencia inicial, el impacto de los costes terminará trasladándose. Como explicó, "es obvio económicamente que, si aumentan los costes de producción, acaban afectando al precio final, aunque no se repercutan al 100%". No obstante, matizó que la distribución actúa como amortiguador: "Es uno de los sectores que más margen se ‘come’ para contener precios", afirmó.
Al respecto, David Gracia puso el foco en el conjunto del gasto de los hogares: "Los alimentos suponen en torno a una cuarta parte; hay otras partidas –vivienda, energía o transporte– que pesan mucho más y pueden tensionarse aún más en caso de aumentar los costes energéticos". En su opinión, el verdadero riesgo es que estos costes reduzcan la capacidad de compra global: "El problema no es solo que suban los alimentos, sino que otras partidas afecten al presupuesto disponible".

Solo una cuarta parte del consumo de los hogares se destina a comercio. Fuente: La Distribución Anged
Un sector esencial con gran peso económico
Más allá del contexto coyuntural, Gracia reivindicó el papel estructural del comercio en España: "Somos el primer empleador privado del país", afirmó, recordando que el sector suma cerca de 2 millones de trabajadores y que las 25 empresas de La Distribución Anged, entre las que figuran El Corte Inglés, Eroski, Alcampo o Carrefour, generan 240.000 empleos directos y cerca de 400.000 si incluimos los indirectos.

Las 25 empresas asociadas a La Distribución Anged.
El directivo comparó estas cifras con otros sectores para dimensionar su impacto: "La automoción no supera los 200.000 empleos y la banca ronda los 100.000; nosotros estamos muy por encima". A ello se suma una red de miles de establecimientos y una afluencia diaria de clientes que alcanza los 5 millones de personas: "Eso nos permite tener un pulso muy directo de lo que está pasando en la sociedad", aseguró.
En términos económicos, destacó una facturación conjunta de 50.000 M€ y una inversión sostenida superior a 1.200 M€ en la última década. "Somos un motor de actividad económica en todo el territorio", insistió, subrayando además el efecto tractor sobre proveedores, servicios y empleo indirecto.
Un consumidor tensionado y cambios en los hábitos
Uno de los ejes centrales de la intervención del director de Comunicación de Anged fue la evolución del consumidor. "Los datos macro van bien, pero hay una fragilidad micro en los hogares", explicó, apuntando a una "economía bifurcada" en la que conviven buenos indicadores agregados con dificultades cotidianas.
Según expuso, seis de cada diez hogares tienen problemas para ahorrar, lo que se traduce en cambios en la compra: "Cestas más pequeñas, más frecuentes y un ticket que se ha estabilizado". Este comportamiento está condicionado, en gran medida, por el peso de la vivienda: "Puede representar el 30% del gasto y hasta el 50% en ciudades como Madrid; eso es lo que realmente determina la capacidad de consumo", indicó.
Gracia también incidió en el impacto de la demografía, a la que calificó como "gran cambio estructural". "Uno de cada tres españoles tendrá más de 65 años en la próxima década", advirtió, en un contexto de baja natalidad y creciente población extranjera. Un factor este último que, en su opinión, está transformando el consumo: "El gasto de los hogares extranjeros crece 2,4 veces más rápido que el nacional", explicó. Y además, introduce nuevos hábitos: "Por ejemplo, consumen más mantequilla que aceite, algo impensable hace años en España". A ello se suman tendencias en salud y bienestar, especialmente entre los jóvenes: "Hay un cambio claro hacia productos más saludables y hacia el consumo fuera del hogar con otras preferencias".
Competencia global y retos estructurales
Otro de los puntos críticos mencionados a lo largo de la presentación es la competencia internacional, especialmente de plataformas asiáticas. Según alertó Gracia, "un tercio de los paquetes que compramos online viene de China", si bien el factor más preocupante para Anged no es el dato en sí sino los "problemas de competencia desleal" por diferencias regulatorias y de control.
En paralelo, el sector arrastra retos estructurales como la baja productividad y el tamaño empresarial. "Solo el 0,2% de las empresas supera los 5.000 empleados", señaló Gracia, defendiendo que la escala permite invertir, innovar y generar empleo estable.
También destacó el problema al que denominó "de la silla vacía": vacantes sin cubrir, absentismo y relevo generacional. "El comercio generará 175.000 oportunidades de empleo al año en la próxima década, el 75% por jubilaciones", explicó. Sin embargo, advirtió de desajustes en el mercado laboral: "Hay 16.000 vacantes sin cubrir por falta de perfiles y 153.000 personas que faltan cada día a su puesto de trabajo". Para dimensionar la cifra, Gracia recurrió a una comparación: "Yo soy de Teruel; 150.000 personas es prácticamente toda la provincia. Es como si desapareciera cada día", apuntó.
Este nivel de ausencias tiene consecuencias directas en la productividad, los costes y la organización interna de las compañías, que se ven obligadas a cubrir turnos, reorganizar equipos o asumir sobrecargas de trabajo. Como alertó el directivo, esta situación ya es visible, especialmente en el pequeño comercio: "Se está diciendo que el 70% de los comercios va a tener que cerrar en los próximos años, no porque no sean rentables, sino porque no hay relevo". Aunque matizó que el problema es más acusado en ese segmento, dejó claro que afecta a todo el sector: "Si no resolvemos vacantes, absentismo y relevo generacional, estaremos limitando nuestra capacidad de crecimiento", vino a resumir Gracia, vinculando este reto directamente con la productividad y la competitividad futura de la distribución en España.
Como conclusión, Gracia defendió que el futuro del sector pasa por mejorar la productividad y el entorno regulatorio. "Sin productividad no podemos mejorar la renta ni el bienestar", afirmó. En este sentido, reclamó "libertad de empresa, una regulación más sencilla y previsible y las mismas reglas del juego para todos los operadores". Y lanzó una advertencia final: "Tenemos que sacar a España del top 3 de restricciones comerciales en la UE; es una condición necesaria para que el sector siga creciendo y generando valor".
Etiquetado digital y SDDR: dos grandes retos culturales y operativos
El director general de La Distribución Anged, Pablo de la Cruz, puso el foco durante su intervención en dos de los grandes vectores que marcarán el corto y medio plazo del sector: el etiquetado digital, al que calificó de un "camino inexorable que debemos seguir, porque será beneficioso para todos" la implantación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de envases (SDDR).
De la Cruz explicó que, aunque el peso financiero del sistema recae en otros actores, la distribución será clave en su ejecución: "El peso financiero de esta transformación cae en otros, pero el impacto reputacional y operativo es principalmente de la distribución", afirmó. Y es que serán las tiendas el punto de contacto con el consumidor: "Los clientes van a ir a nuestras tiendas y ahí es donde van a tener la experiencia de este nuevo modelo".
En cuanto al calendario, recordó que "se está trabajando en adaptar la normativa europea y en cómo implementar el sistema a lo largo de este año". En este proceso, el directivo subrayó la necesidad de coordinación y claridad regulatoria, y destacó la existencia de un "espíritu de colaboración".
Uno de los aspectos que más destacó fue el cambio cultural que implica para el consumidor: "Es un cambio de hábitos importante”, señaló. Por ello, consideró clave la pedagogía, aunque matizó que existe una base favorable: "Venimos de una cultura de reciclaje y los jóvenes están muy concienciados con la sostenibilidad". No obstante, apuntó ciertas contradicciones en el comportamiento del consumidor: "Hay perfiles muy comprometidos que luego consumen intensamente en plataformas internacionales asiáticas; eso demuestra que el cambio no es sencillo".
En su opinión, el SDDR se perfila como un desafío compartido entre administraciones y sector privado: "Es un cambio profundo, con un peso repartido, en el que cada uno tiene que asumir su responsabilidad", concluyó De la Cruz, anticipando que su implantación marcará buena parte de la agenda de la distribución en los próximos años.