Eroski acelera la transformación de su red franquiciada con la renovación de 55 establecimientos en los dos últimos años, un proceso en el que ha invertido junto a sus socios cerca de tres millones de euros.
La iniciativa se enmarca en la evolución de su modelo comercial hacia un formato de tienda más eficiente y orientado a la proximidad, con espacios rediseñados para mejorar la experiencia de compra y adaptarse a los nuevos hábitos de los consumidores. Las actuaciones incluyen la actualización integral de la imagen —con mobiliario más cálido y moderno—, la mejora de la comunicación en el punto de venta y la incorporación de nuevos elementos comerciales, como la bollería a granel.
El proceso ha afectado a distintas enseñas del grupo, entre ellas Eroski y Caprabo, y ha tenido como eje la implantación del modelo Eroski City, sobre el que pivota el desarrollo de la red franquiciada. Este formato refuerza el peso de los frescos y la marca propia, con un surtido ajustado al entorno y una operativa pensada para una compra ágil.
Además, algunas tiendas han evolucionado desde el modelo Aliprox hacia Eroski City, consolidando la homogeneización de la red en torno a los estándares más recientes de la compañía.
De cara al presente ejercicio, Eroski prevé mantener el ritmo de renovación, con entre 20 y 25 nuevas reformas previstas. La modernización de la red franquiciada se configura así como una prioridad para la compañía, que ha completado recientemente su reestructuración financiera y se prepara para crecer, también fuera de su área de preferencia en el norte de España.