El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha ratificado una sanción a Mercadona de 30.000 euros por denominación y etiquetado "incorrectos" en una referencia de pan especial comercializada bajo su marca propia Hacendado.
Consumo considera que el producto inducía a error sobre la cantidad real de cereal integral utilizada y no cumplía con varios requisitos recogidos en la normativa de calidad del pan.
La sanción se divide en tres infracciones de 10.000 euros cada una. La primera hace referencia a la denominación comercial del producto y al porcentaje de harina integral utilizado; la segunda, a la ausencia de los datos de contacto de la empresa responsable de la comercialización; y la tercera, a la posible inducción a engaño al consumidor sobre la composición real del producto.
"No compartimos la resolución y estamos valorando recurrirla", ha respondido Mercadona en un comunicado al que ha tenido acceso FRS. La enseña que preside Juan Roig defiende que el producto "contiene la información obligatoria para el consumidor", tanto en lo relativo a ingredientes y composición como a la identificación del responsable del producto. "Nuestros proveedores trabajan para que todos los productos ofrezcan a los clientes una información clara, completa y veraz”, señala la compañía.
El expediente se refiere a una referencia de pan especial con forma de tortilla. Consumo ha recordado que este tipo de productos deben incluir en su denominación todos los cereales empleados en la elaboración, a diferencia del pan común, cuya regulación permite otras fórmulas de identificación. Según el Ministerio, el envase hacía referencia únicamente a uno de los cereales integrales utilizados, pese a incorporar también harinas refinadas.
La resolución también subraya que, en productos de marca de distribuidor, la empresa responsable de la información alimentaria es la propietaria de la marca comercial —en este caso Mercadona— y no únicamente el fabricante. El etiquetado, sostiene Consumo, incluía exclusivamente los datos del productor.
Más allá de la cuantía económica, limitada para una cadena que declaró un beneficio neto de más de 1.700 millones de euros en el último ejercicio, el caso refleja un endurecimiento del regulador acerca de las prácticas de etiquetado y comunicación comercial, especialmente en categorías vinculadas a salud, integralidad o contenido nutricional.
La resolución, adelantada este miércoles por el Ministerio, deriva de una denuncia presentada por Facua en 2024.