Los supermercados online se han convertido en una pieza importante en el día a día de los consumidores. Cada día los pedidos van en aumento, lo cual facilita la vida de muchos, pero esta acelerada digitalización, acompañada de un número importante de transacciones, implica el manejo de muchos datos que son sensibles y por desgracia los ciberdelincuentes están aprovechando estas facilidades.
En cada compra hay información financiera que, si cae en las manos equivocadas, puede significar fraude, pérdidas económicas e incluso robo de identidad. Además, la confianza del cliente está en juego, ya que todos esperan una experiencia simple, rápida y, sobre todo, segura.
Esto ha llevado a que los supermercados en línea se sientan comprometidos a ofrecer un sistema de pagos sencillo y con alto nivel de protección, ya que, con las aplicaciones móviles, sistemas de pago en línea e integración con terceros, ofrece diferentes puntos de entrada para accesos no autorizados.
Normativas básicas que todo retailer debe cumplir
Al hacer compras en los supermercados online existen algunas amenazas que se deben considerar. Según una investigación de Cybernews, los mayores riesgos son el robo de credenciales de los compradores, el fraude en los pagos, el phishing y la explotación de las vulnerabilidades en el sistema. Este escenario obliga a los retailers no solo a proteger al sistema sino también a cumplir las normativas, tales como:
Protección de datos personales (RGPD): las empresas están obligadas a garantizar la privacidad y que la información de los clientes sea usada con seguridad, incluyendo las direcciones, datos de contacto y los hábitos de compra.
Seguridad en los pagos (PCI DSS y normativas asociadas): señala los estándares para tratar de forma segura los datos de las tarjetas y de todas las transacciones en línea.
Cumplimiento real, más allá del papel: esto significa que los retailers deben aplicar medidas de seguridad a diario, incluyendo la configuración de sistemas, monitorización de posibles amenazas y formación del personal.
Errores comunes en la ciberseguridad del e-commerce alimentario
Aunque el comercio electrónico en el área alimentaria sigue en expansión, muchos supermercados en línea todavía incurren en algunos errores que los hacen más vulnerables ante los ciberataques. Muchas veces, no son ataques sofisticados, pero sí debilidades en la seguridad que se pueden evitar en la gestión del día a día. Por ejemplo:
No prestar atención a los accesos internos: los riesgos no siempre vienen en modo anónimo, sino que a veces los accesos de los proveedores, empleados u otros equipos no están bien protegidos.
Mantener el software desactualizado, seguir usando versiones obsoletas de las plataformas o usar plugins antiguos. Están son puertas de entrada para los atacantes.
No controlar los permisos: los accesos y los permisos concedidos sin control pueden hacer que muchos usuarios tengan acceso a información confidencial o a funciones que son vitales.
No usar herramientas de protección para las conexiones remotas: las conexiones a la red corporativa deben estar protegidas con algunas herramientas como VPNs, por ejemplo.
No monitorizar la actividad: hoy día hay herramientas para hacer monitorizaciones en tiempo real y la falla en este aspecto impide anticipar los comportamientos anómalos.
Tecnologías clave para proteger los pagos online en retail
Proteger los pagos en los supermercados en línea no es una opción, es una obligación y un compromiso con los consumidores. Esto se logra por medio de la combinación de tecnologías que funcionan desde diferentes áreas, desde la transmisión de los datos hasta la detección de sospechas en tiempo real, pues no se trata solo de prevenir fraudes, sino de que el cliente siga teniendo una experiencia fluida de compra.
Algunas de las soluciones más destacadas son las siguientes:
Cifrado de datos: para proteger la transmisión entre la plataforma y los usuarios.
Usar token para hacer los pagos: ya que esto reemplaza los datos de la tarjeta por un identificador único, o token.
Sistema de autenticación reforzada (3D Secure): para agregar una capa extra de verificación al momento de hacer los pagos, tales como validaciones en la aplicación del banco o códigos temporales.
VPN para accesos y gestión del sistema: con el fin de asegurar las conexiones de los equipos y el acceso de los empleados a los sistemas internos, ya que esto reduce el riesgo de accesos no autorizados desde otras redes.
Herramientas basadas en inteligencia artificial para detectar fraudes: analizan los patrones de compra para identificar comportamientos que son sospechosos, en tiempo real, y bloquear cualquier transacción que no parezca legítima.
Segmentación de redes: dividiendo la infraestructura en zonas independientes.
Control de accesos: Restringiendo a quienes intenten tener acceso a información que es sensible.
Cómo detectar el fraude antes de que ocurra
Algunos tips que ayudan en la detección temprana del fraude son los siguientes:
Monitorizar transacciones en tiempo real: cada pago debe ser analizado en el instante que ocurre para bloquear cualquier operación inusual antes de que quede completada.
Analizar el comportamiento del usuario: estudiando los patrones habituales para detectar cualquier desviación que pueda sugerir un uso no legítimo de la tarjeta o cuenta.
Sistemas de puntuación de riesgo: considerando el historial del cliente, el comportamiento y el tipo de producto, cada transacción obtiene una puntuación.
Detección de accesos no autorizados: desde dispositivos desconocidos, ubicaciones no usuales o patrones de acceso que no son habituales.
Bloqueos preventivos: una vez que se ha detectado una actividad sospechosa, el sistema puede activar una capa adicional de seguridad, una verificación extra o un bloqueo temporal.
La protección de los pagos en línea que hacen los usuarios al comprar en supermercados en línea no se basa solo en una herramienta, sino en un enfoque estratégico de control y prevención continúo.
Tal como señalan los expertos de Cybernews, esto supone las revisiones y análisis periódicos de los sistemas para detectar cualquier vulnerabilidad, la aplicación de protocolos de seguridad, una gestión con alta responsabilidad para impedir cualquier acceso no autorizado, la formación de lis empleados para que conozcan los protocolos de seguridad y la monitorización constante en tiempo real de la actividad para detectar cualquier comportamiento anómalo.