César Vargas, director general de Pascual desde enero de 2026, se ha fijado un objetivo ambicioso: duplicar el valor de la compañía castellanoleonesa en 2030, apoyado en el crecimiento de las ventas y en la contribución de adquisiciones y de nuevos socios estratégicos.
Así lo ha asegurado en el pódcast de Efeagro, 'Punto de encuentro', en el que ha anticipado también un crecimiento de las ventas cercano al 4% para el presente curso, casi un punto más que en 2025. El objetivo del directivo es acelerar el crecimiento a partir de 2027, una vez comience a desplegarse el plan estratégico en el que lleva trabajando desde que asumiera el cargo.
"En los últimos tres o cuatro años ha crecido el valor de la compañía, pero no hemos superado todavía el valor que teníamos en 2019. La idea es casi duplicarlo de aquí a 2030. Una parte será orgánica, otra inorgánica y otra con la entrada de socios estratégicos", ha explicado a la agencia de noticias.
La nueva etapa, iniciada con su transformación en un hólding descentralizado de empresas a partir de sus diferentes ramas de negocio —lácteos, hidratación, café, internacional y distribución—, persigue dotar a la organización de mayor foco y agilidad para convertirse en un auténtico gigante alimentario más allá de la leche. En el último ejercicio, los lácteos representaron por primera vez en la historia de Pascual menos del 50% de su facturación, una proporción que seguirá disminuyendo "a medida que el resto de las divisiones crezca", según explicó Vargas durante la presentación de resultados de 2025.
La transformación busca dotar a cada división de mayor autonomía para competir en mercados cada vez más especializados. La presencia en hostelería seguirá creciendo gracias a Qualianza, su distribuidora mayorista, y a la división de Café, que se ha convertido en una fuerza de consolidación del sector gracias a las compras cerradas en los últimos años. Además, Pascual trabaja en ampliar la cartera de producto de Bezoya y en acelerar la expansión internacional en mercados como Marruecos, Filipinas, Angola y Centroamérica. Tomás Meléndez, director de la división Internacional, pronosticaba en noviembre que los mercados exteriores aportarán 100 millones a las ventas de Pascual en 2027, 30 más que en la actualidad. En el último ejercicio, este departamento creció un 16,7%.
César Vargas reconoce además que la presión sobre los costes y la sensibilidad de los consumidores al precio obligan a ganar eficiencia, una clara alusión a la reconversión industrial de Pascual, que anunció hace poco el cierre de su fábrica láctea de Gurb (Barcelona), adquirida por Casa Tarradellas.
En este contexto, la compañía también contempla decisiones hasta ahora poco habituales, como fabricar para terceros —en 2024 se convirtió en proveedor de Mercadona—, concentrar la producción en las fábricas más eficientes y cerrar acuerdos con socios estratégicos que permitan ganar escala en categorías de mayor valor añadido.